1965. Caravana al Oeste, novedad cinematográfica de la semana
1988. La Hermandad del Rocío hace un ajuste y cruzará el río Quema en...
También se modifica el lugar de pernoctación: Dehesa Gato en vez de Palacio. La antigua carreta, prestada a Sevilla
Por primera vez en su historia, la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas cruzará el río Quema por la tarde, luego de que el resto de hermandades lo hayan ido haciendo durante la mañana y el mediodía del jueves, a excepción de Triana, que lo hará en la mañana del viernes. Dos Hermanas hará su salida el miércoles, sobre las diez de la mañana, en dirección a Coria. Antes de llegar al Quema, pernoctarán esa noche en Colina y, posteriormente, el jueves dormirán en Villamanrique, en la dehesa Gato (también por primera vez, pues antes lo hacía en Palacio) y tras cruzar la Raya, entrarán en El Rocío el viernes por la tarde.
1973. El Cautivo renunció a dar la vuelta a Los Jardines
1958. Los escolares nazarenos ya están de vacaciones
1982. El cuarteto ganador del Falla, en el cotillón de Nochevieja de la discoteca...
Ubicada en calle Esperanza, el local lleva a gala pinchar la mejor música de Dos Hermanas
De nuevo la discoteca Barrabás prepara una gran fiesta cotillón de fin de año. La competencia es dura en Dos Hermanas y esta vez, para despedir este1982, Eustaquio González Tagua, dueño del local, ha apostado por el tirón de los carnavales de Cádiz para llenar la discoteca. Cantarán Los pollitos de mi compare (chirigota de San Fernando, segundo premio provincial del carnaval del año pasado) y, como actuación estelar, el cuarteto ganador en el Teatro Falla el pasado mes de febrero, La boda del siglo. El precio de la entrada es de 200 pesetas con consumición incluida.
1929. Herida al regresar de una fiesta de la Expo en Cuartos
1955. El cine se retrasa hasta que entren las carretas del Rocío
1988. Partido homenaje a Pilongo
1956. El Niño de la Cascajera, en la maestranza
1966. Mari Pepa ya no hará más porritas en su churrería de la Plaza...
Traspasa el negocio y serán sus hijos, los hermanos Pernía, los que continúen la tradición familiar
Otra imagen más que pasará a la historia. Estas Navidades no veremos ya a Mari Pepa (María Josefa Páez) con su delantal y su babi, ni a su marido, Francisco Pernía, vendiendo churros en su típico quiosco verde del Arenal. Ni veremos, antes de las luces del alba, la estampa del encendido de los anafres de carbón para tener los churros listos a las seis. Han decidido traspasar el negocio a otra familia y dejar que sean sus dos hijos, los hermanos Fernando y Antonio Pernía, los que continúen la tradición llevando los churros de Dos Hermanas por las ferias de otros pueblos.



























