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¿Es posible resolver los atascos de reparto en las calles usando matemáticas? ¿Cómo influyen las pantallas en el estrés de los adolescentes? A estas y otras muchas preguntas han intentado dar respuesta estudiantes de Secundaria y Bachillerato de Dos Hermanas a través del programa Alumnado Investigador, que alcanzó este curso 2025-26 su tercera edición. Han trabajado de las aulas al laboratorio para revolucionar la ciencia.

Dos Hermanas y su entorno

El municipio y su entorno más cercano han sido protagonistas directos de varios proyectos. Por ejemplo, se ha abordado la logística de ‘última milla’ ante el boom del comercio electrónico. Para ello, el alumnado ha utilizado modelos matemáticos para diseñar y ubicar un área de transbordo ideal en la ciudad, buscando reducir la congestión urbana y la contaminación.

Además, se ha abordado la Memoria Histórica para analizar el impacto de las fosas comunes en el franquismo, visitando la fosa de Dos Hermanas y entrevistando a asociaciones y familiares.

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Y, con la mirada puesta en Doñana, se ha monitorizado la preocupante pérdida de capacidad del humedal para retener agua y los efectos de la sequía con el uso de satélites, inteligencia artificial y datos hidrológicos.

La ciencia médica y la psicología también han tenido un peso fundamental. Los chicos y chicas participantes en Alumnado Investigador han desarrollado un estudio sobre las emociones en la adolescencia y ha revelado que el estrés académico está directamente agravado por la falta de descanso y el uso excesivo de pantallas.

A su vez, se han adentrado en el estudio de los glioblastomas (tumores cerebrales muy agresivos) para comprender cómo reacciona el sistema inmunitario del cerebro, clave para futuras terapias.

Tecnología y biología

En el terreno de la tecnología de vanguardia y la biología, han sido varias las iniciativas investigadoras. Una de ellas ha sido el análisis de cómo los sensores leen quiénes somos (mediante el reconocimiento facial, el patrón de las venas o el seguimiento de la mirada), explorando cuáles son los sistemas más aceptados por los propios jóvenes.

El alumnado ha experimentado con la revolucionaria tecnología de edición genética CRISPR/Cas9 en vertebrados acuáticos (pez medaka) para entender la migración celular y, mediante el uso de plasmas fríos, se ha investigado cómo modificar las semillas de soja y cebada para facilitar su germinación, buscando mejorar la eficiencia de los cultivos del futuro.

Letras, economía y matemáticas

Desde la vulnerabilidad social en las ciudades andaluzas mediante sistemas de información geográfica (SIG), pasando por el diseño de políticas para evitar crisis económicas, hasta el análisis de las cuentas del siglo XVI del Monasterio de San Jerónimo de Bornos son otros de los proyectos que se han acercado a las letras, la economía y las matemáticas “mágicas”.

Las matemáticas también se han abordado desde la perspectiva de la resolución de problemas a lo largo de la historia —visibilizando el papel de las mujeres matemáticas a menudo silenciadas— y a través de dinámicas de juego para demostrar que muchos trucos «mágicos» no son más que pura ciencia exacta.

Esta tercera edición del proyecto Alumnado Investigador llegó a su fin Ciudad del Conocimiento, como actividad paralela a la Jornada Científica que se organiza cada año, en la que los jóvenes investigadores locales expusieron sus resultados ante la comunidad.

Implicación de 127 alumnos
Esta iniciativa intercentros se ha convertido en el mejor puente entre las aulas de los institutos locales (incluidos los de la barriada de Montequinto) y de tres centros de Sevilla capital y la investigación universitaria de primer nivel.
A lo largo de cuatro intensas sesiones de inmersión en la Universidad de Sevilla (US) y la Universidad Pablo de Olavide (UPO), 127 alumnos y alumnas, guiados por 35 investigadores y 40 profesores, se han remangado para dar respuesta a problemas reales a través de 17 propuestas científicas.

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