Una muestra de amor y verdadero sacrificio fue la que demostraron los hermanos y hermanas de la Hermandad de la Santa Cruz en la tarde del Lunes Santos.
Cuando todo parecía apuntar que la tarde iba a estar metida en aguas, con algún que otro trueno escapado, la cofradía supo aguantar los momentos más complicados meteorológicamente y una vez pasada la tempestad, cuando llega la calma, poner a sus Titulares en la calle. Lo hizo, eso sí, con hora y media de retraso, ya que a las cuatro de la tarde, cuando debía haber puesto la cruz de guía en la puerta de su capilla, dónde volvía tras tres años de exilio a la Parroquia de La Oliva, anunciaba que se atrasaba en media hora.
Pero no fue la única prórroga de la tarde, ya que, algunas tormentas en otros puntos de Andalucía, hicieron volver a dudar a su junta de gobierno que emplazaba su decisión en media hora. Dentro, en el templo, el nerviosismo se palpaba en el ambiente, aunque el cortejo no dejó de organizarse en ningún momento y los preparativos no cesaron, a pesar de que a las 17:00, cuando volvía a reunirse la junta comenzaba a caer la lluvia que se esperaba. Pero fue sólo un susto y la fuerza con la que soplaron todos los nazarenos y nazarenas de la corporación lograron que se disipara pronto la borrasca y que la junta anunciase, con aplauso en la calle incluido, que la cofradía se ponía en la calle a las 17:30.
Lo haría con algunos sacrificios, recortando parte del recorrido y dejando para otra ocasión su visita y presentación a la Hermandad de Oración. La Carrera Oficial la buscó directamente por Canónigo hasta La Plazoleta y de ahí a Antonia Díaz y San Francisco.
Con algo de retraso sobre su horario previsto, aunque no perdiendo el ritmo en ningún momento, la cofradía realizó su Carrera Oficial y presentación en Santa María Magdalena y en Santa Ana para retomar la vuelta a su barrio y a su capilla, donde la cofradía entró bien entrada la madrugada.




























