La recoleta capilla de San Sebastián se convirtió el pasado sábado en un marco incomparable para oirse sones cofrades de lo más clásico de la mano de la agrupación musical utrerana. Los asistentes disfrutaron de las interpretaciones de Madrugá, Amargura o Soleá dame la Mano, como un preludio de lo que se oirá en la Semana Santa.



























