Dicen que la música es la mejor medicina para el alma y así lo demostró Silvia Vega Moreno, una joven violinista nazarena, que ha llevado su música a la Comunidad Terapéutica del Hospital El Tomillar. Fue una iniciativa de Inmaculada Muñoz Fernández, enfermera residente de Salud Mental que quiso poner fin a su rotación en este centro con una actividad musical a modo de agradecimiento para las personas usuarias.
En esta comunidad terapéutica, los pacientes realizan una serie de talleres que forman parte de su tratamiento y de su recuperación, ya que, apunta Inmaculada, “son igual de importantes que su medicación”.
En este contexto, Silvia acudió una mañana para tocar varios temas con su violín, conectando inmediatamente con su público, ya que “bailaban, cantaban e, incluso, se emocionaban. No querían que me fuera”.
Repertorio del encuentro musical
La violinista interpretó Iluminary de Joel Sunny, Piratas del Caribe y Lovely de Billie Eilish. Además de improvisar algunos temas de los Beatles, con el acompañamiento a la guitarra de uno de los pacientes.
A ellos, según comenta la enfermera, “este tipo de actividades les sirve mucho porque ayuda al estado de ánimo, eso es lo principal”. También “disminuye los síntomas de ansiedad y de estrés, así como favorece la atención plena en ese mismo momento, lo que provoca que disminuyan los pensamientos intrusivos”. Además, “los estimula cognitivamente y les ayuda a sentir esa conexión social y humana al tocar en directo para ellos”.




























