Pasarán los años que diluyan la memoria, más nunca sin embargo su recuerdo en Dos Hermanas: Isabel González González; una historia de fémina semblanza para la hemeroteca del corazón. Más latente aún si cabe por ser buena persona, fiel ejemplo de mujer virtuosa, …de lucha constante contra la enfermedad, …de saber estar y amistad. Con el tiempo la vida nos marca, pero la fortaleza e infinita paciencia de “Isabelita” vencieron los posibles miedos y reservas de su idiosincrasia; tan respetable por su realidad, como inexorable fue su muerte: 10 de agosto de 2008 (lágrimas de San Lorenzo), rodeada hasta el final de cuantos la querían; tantos como también recordarán su carisma y elegancia de compras aún por las calles del centro, trabajando en la Residencia de Mayores ‘San Fernando’ de ayer, o surcando aquel añorado paseo de la calle Real en su eterna juventud.
En fin, nunca hay palabras suficientes para describir el pasado, ni siquiera en el presente un glosario imaginario de instrucción día tras día; de lecciones aprendidas …salvo aquellas de Isabel: su dulce urbanidad y conciencia de una vida contenida, su afán de superación y resistencia (milagro de la medicina).
Ciertamente pasarán; …pasarán los años por nosotros, o bien nosotros por ellos. Hasta entonces: hasta siempre, pues por siempre vas a estar.
Descansa en paz.






























