Me ha parecido preciosa la noticia que leí en julio en La Semana, titulada "Funcionarios chilenos visitan el centro de mayores Los Jardines". Me gusta el hecho de que se puedan interesar personas de otros países en cómo atender a las personas cuando ya no se valen por sí mismas, eso indica que en España (aunque siempre hay excepciones) hay lugares donde están bien atendidos y pueden ser ejemplo a tomar.
Pero también me viene el recuerdo de los que no están tan bien atendidos, y como ejemplo pongo a una buena amiga mía que por una rotura de cadera tuvo que estar ingresada algún tiempo el invierno pasado en una residencia. No había más remedio, pués como los hijos trabajan esa era la única solución.
Cuando la llamaba para interesarme por ella, poco más me pedían la fe de vida. Me preguntaban si era familiar, y digo yo que qué más daba si lo era o no, yo quería darle una alegría a mi amiga y hablar con ella un ratito. Me decían que llamara en 10 minutos, casi siempre me daban pares y nones, y al final terminaba llamando a casa de su hija para saber de ella. Cosa que tampoco tenía resultado pues tanto ella como su marido trabajan. Ésto me sacaba de quicio, y es que no lo comprendía ¿y si fuera alguna urgencia?
¿Cómo puede haber solamente una línea de teléfono, dónde cuando no estaba comunicando me salían con los diez minutos? Todas estas cosas y otras muchas ocurren en estos lugares, aunque como ya he dicho, gracias a Dios que hay excepciones.
Ha llegado el fuerte calor, y todos sabemos cuánto afecta a niños, mayores y ancianos. Pienso que el calor inaguantable afecta a todos.
Nos avisan que nos reservemos en las horas punta, desde las doce de la mañana a las nueve de la tarde. ¡Todo se ve tan fácil! Como fácil sería que en cada entrada de verano se inspeccionaran todas las residencias para ver si nuestros mayores tienen todas sus necesidades cubiertas, si están bien alimentados, bien hidratados por dentro y por fuera, si tienen escoceduras en sus cuerpos desgastados por los años y por la dejadez de muchos.
También si sus colchones están en condiciones para su descanso, los aires acondicionados, las cocinas, los alimentos… Interesarse por el motivo de sus desvelos. En resumen controlar por parte de la Junta o por quien le correspoda, para que no les falte de nada. Que estén y estemos tranquilos.
Y es que ¿puede una auxiliar de enfermería sola, bañar a una docena de mayores de ocho y media, a una y media? con la desgana de éstos, con el pudor que conlleva el ser aseados cada día por distintas personas, con la torpeza para entrar en el plato de ducha…
Esa auxiliar de enfermería cariñosa y educada con todos, puede cobrar por ese tiempo casi 18 euros. Pues ajusten la cuenta y vean a cuánto le sale la hora. No se pueden hacer tantas injusticias, nos estamos deshumanizando día a día, pero no podemos callar todo lo que está pasando, y no solo en este gremio.
Solo quería consultar con todos vosotros, mis queridos lectores, todas estas cosas que me apenan tanto. Y pido por favor que sepan distinguir a las personas de las máquinas, y que les paguen como les corresponda. Es injusto y de muy mal gusto jugar con las personas.
Todo mi cariño y apoyo para todas las personas afectadas por culpa de aquellas sin escrúpulos.






























