Este mes de septiembre la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas someterá a su carreta del Simpecado a un proceso de restauración que se prolongará hasta el próximo mes de abril, en las vísperas de una nueva romería. Así se aprobó en el cabildo general extraordinario celebrado el pasado día 9 de julio.
La actual junta de gobierno, que preside como hermano mayor José Antonio Alonso Cardona, viene trabajando en este tema desde tu toma de posesión el pasado mes de noviembre. Para ello, según se informa desde la corporación, se han elaborado informes técnicos y se ha solicitado presupuesto a varios orfebres.
Sin embargo, el impulso definitivo al proyecto se lo da un grupo de hermanos, durante la Romería del Rocío de 2026, que se organizó para realizar la donación de la restauración. Un grupo, de hermanos y devotos, que sigue abierto y sumando colaboradores, superando en la actualidad las 200 personas. El objetivo está en alcanzar la cifra de 300.
Tras ser aprobada esta propuesta por la unanimidad de las personas asistentes al cabildo, la junta de gobierno, analizando las diferentes opciones, se decide por Orfebrería Marmolejo, al considerar que su propuesta de intervención técnica era la que más le interesaba.
La carreta del Simpecado será retirada próximamente para comenzar con la primera fase de los trabajos de restauración y conservación, que no de remodelación, ya que no sufrirá ningún cambio de diseño.
Los trabajos específicos incluyen la restauración de las piezas deterioradas, un arreglo general que abarca tanto la carpintería como la iluminación, y el plateado completo de toda la carreta.
Carreta estrenada en 1977
Además, en el año 2027 se conmemora el 50 Aniversario de esta carreta, por lo que para la hermandad y los hermanos es una fecha muy simbólica para acometer este proyecto. Fue estrenada en la romería de 1977, siendo hermano mayor Antonio Alonso Madueño, y se realizó en los talleres de orfebrería de Juan Fernández de Sevilla, siendo la primera carreta que realizaba este taller.
Esta ejecutada en alpaca plateada, siendo ésta particular carreta de las pocas que no sostienen su techo los tradicionales varales, sino que estos se cambian por originales y airosas columnas corintias labradas artísticamente con guirnaldas frutales y florales.
Su techo lo rodea una magnifica cornisa-baldaquino al mas puro estilo barroco sevillano, con un característico arco de medio punto. En la parte delantera porta un escudo con la dos hermanas Elvira y Estefanía Nazareno que dan nombre a nuestra ciudad; y en la trasera el mismo escudo con el anagrama de María, rematando los dos escudos la corona real.
Su interior lo forman 16 cuarterones bellamente labrados teniendo cada uno un querubín en posición de contemplar en al bendito Simpecado. Su parte exterior es de las mismas características, con la peculiaridad de que en el lugar que ocupaban los querubines, se abren unas magnificas cartelas que contienen en cada una, el escudo de cada hermandad nazarena, en el centro y a modo de remate final alza su vuelo una paloma en representación a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. Adornan el techo ocho jarritas de la cuales dos se colocan en lo mas alto del mencionado techo, dando lugar al singularisimo e inconfundible conjunto que es la carreta de Dos Hermanas, conforman el vuelo de la cornisa doce guirnaldas labradas también con motivos florales y frutales; dándole sonido al conjunto seis campanillas.
Donaciones
Las personas que quieran colaborar con la restauración de la carreta del Simpecado de la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas, pueden contactar con los teléfonos: 653 827 715 ó 645 378 292.
Describiendo el cajón de la carreta, el Simpecado se asienta sobre una peana de plata formada por cuatro grandes volutas que rodean a un gran jarrón que sirve de pedestal para la vara del Simpecado.
Seis candelabros alumbran la carreta, cuatro de siete luces cada uno, y dos de tres luces, estando colocados estos últimos justo delante del Simpecao, están labrados artísticamente y rematando sus guardabrisas con coronas. Posee un juego de ocho jarras aunque en la actualidad sólo utiliza cuatro, todas ellas labradas en el mismo estilo barroco sevillano guardando así la línea singular de la carreta.
Para terminar este colosal altar de plata, que es la carreta, para la virgen, cubren su cajón porta-insignias, cuatro magníficos faldones, imitando los respiraderos de un paso de palio totalmente cincelados. En su parte alta la forma una gran moldura, así como su parte baja se recorta con forma irregular estando labrados en su totalidad con diversas formas siguiendo la línea de la carreta de adornos florales y frutales sobresaliendo unas cartelas de donde asoman sendos querubines.
Además, esta carreta posee en su parte delantera y a los pies del Bendito Simpecado, una pequeña imagen de la Santísima Virgen de Valme, protectora de la Ciudad de Dos Hermanas, realizada en plata de ley y marfil.




























