Desde hace unas semanas, la indignación de los vecinos de la barriada del Carmen ha ido en aumento debido a la instalación sin licencia de una antena de telefonía móvil sobre el edificio Iriarte, ubicado al pie de la Avda. Reyes Católicos.
Una mañana, esta vecindad se despertó a la sombra de un elevado artefacto que, claramente, no ha surgido de forma espontánea como los champiñones. No sabemos a ciencia cierta cómo se ha permitido la instalación sin licencia de dicho objeto. Pero lo que sí saben los vecinos de este barrio, antes tranquilo y confortable, es que este hecho ha empañado esa tranquilidad y manchado vilmente la calidad de vida a la que tienen todo el derecho.
No sólo el paisaje urbano ha quedado desvirtuado por la presencia de la antena, cuyas condiciones y regularización levantan fundadas sospechas, sino que está causando unos daños morales irreparables debido a la incertidumbre e impotencia de sus habitantes, cuyas condiciones familiares respectivas (personas de tercera edad con marcapasos, embarazadas, familias con niños pequeños…) bien merecen ser tenidas en cuenta.
Para acentuar aún más el asombro y expectación causados, a escasos metros se encuentra el colegio público Carlos I y una guardería… ¿Qué más se puede añadir?
Creo que el simple hecho de instalación ilegal y sin licencia de una compañía de móviles, hasta ahora desconocida, habla por sí sólo sin necesidad de aportar los demás agravantes que se suponen, si cabe, aún más nocivos e intransigibles.
Por tanto, las autoridades locales deben pronunciarse al respecto habiéndose hecho efectiva la denuncia de muchos de los vecinos colindantes y habilitar inmediatamente su desinstalación y consecuente penalización ante esta serie de abusos de los derechos de sus ciudadanos.
Por nuestra parte, los vecinos estamos dispuestos a manifestarnos y declamar en defensa de nuestros derechos, nuestra calidad de vida y, como no, de nuestros hogares. Así que exigimos una merecida y justa actuación por parte de las autoridades locales y partidos políticos como defensores legales de dichos derechos.





























