1823-1835. Tras los pasos de doña Cecilia…
La feliz estancia de la escritora en nuestra ciudad
Llegó a escribir Cecilia Böhl de Faber sobre Dos-Hermanas: “para hacer de este pueblo, que tiene la fama de ser muy feo, un lugar pintoresco y vistoso, sería preciso tener una imaginación que mintiese y crease, y la persona que aquí lo describe, solo pinta. […] Es allí todo rústico, tosco y sin elegancia”. Y, sin embargo, en esta “fea” villa que no llegaba siquiera a los tres mil habitantes Fernán Caballero vivió la etapa más feliz y fructífera (desde el punto de vista literario) de su vida junto a su segundo marido, don Francisco Ruiz del Arco y Ponce de León, marqués de Arco Hermoso. Los marqueses pasaron largas temporadas en Dos-Hermanas entre 1823 y 1835 (fecha de la muerte de don Francisco), pero, realmente, ¿en qué fincas nazarenas residieron? y ¿en cuáles no?
1547-1926. La vieja casa consistorial
La casa ayuntamiento, con más aspecto de posada de villorrio que de palacio consistorial
De esta peculiar forma describía ‘El Duende de la Morerilla’ al antiguo edificio del ayuntamiento nazareno, construido en los inicios del siglo XVI en el lugar que hoy ocupa el actual (esquina de la calle Nuestra Señora de Valme con la plaza de la Constitución), aunque en su origen poseía un área mucho menor (apenas 166 metros cuadrados).
1531. Bernardo de Grimaldo y Dos-Hermanas
Curioso y hasta enigmático personaje fue Bernardo de Grimaldo. Pero más curioso fue en la Historia de nuestra ciudad, adonde llegó casi por casualidad, convirtiéndose en poco tiempo en el verdadero ‘Señor’ de Dos-Hermanas, ‘lugar de la Muy Noble e Muy Leal çibdad de Seuilla’, que es como se intitulaba la actual ciudad en los documentos notariales del XVI.
1832. La casa palacio del Marqués de Dos-Hermanas
Pocos conocen que en nuestra ciudad existió una casa palacio perteneciente a los marqueses de Dos-Hermanas, y que se levantaba en la calle del Canónigo esquina con Antonia Díaz. En cualquier caso, no era, ni mucho menos, un palacio al estilo de los que podemos encontrar en la capital sevillana o en poblaciones de la provincia como Carmona, Écija o Utrera. Era más bien una casona sencilla, aunque espaciosa, utilizada por el Marqués como residencia esporádica, cuando pasaba alguna que otra temporada en Dos-Hermanas.
1724. Dos-Hermanas y el «Bien Amado»
Hace casi tres siglos, en enero de 1724, accedió al trono de las Españas un joven de diecisiete años de edad, Luis I de Borbón, muy querido por el pueblo, tanto es así que pasó a la Historia con el entrañable sobrenombre de El Bien Amado. Era mucho lo que se esperaba de este nuevo monarca, después del reinado de su padre Felipe V, marcado por el hecho traumático que supuso la Guerra de Sucesión (1701-1713).
1920-2016. La Guerra de África en el callejero nazareno
En el nomenclátor de la ciudad existen numerosas referencias a la Guerra del Rif o de África (enfrentamiento armado que se desarrolló en la zona norte de Marruecos entre 1909 y 1927) que hoy, dada la lejanía de los acontecimientos, pasan totalmente desapercibidas para los nazarenos. ¿Qué calles nos recuerdan aquella guerra que costó la vida a varios hijos de esta ciudad?
1787-2001. El escudo de Dos-Hermanas a través del tiempo
Los escudos municipales juegan un papel importante, pues, entre otras cosas, simbolizan la libertad e independencia de la ciudad frente a poderes superiores o propiedades particulares. Comenzaron a utilizarse en España durante la Edad Media, pero nuestra ciudad, a diferencia de otras poblaciones de nuestro entorno más cercano, careció de un escudo de armas propio hasta bien entrado el siglo XIX.


































