La barriada de Montequinto volvió a vivir un domingo espléndido de romería en torno a su virgen. Ntra. Sra. de los Ángeles salío en la mañana del pasado día 20, desde la parroquia que lleva su nombre en busca de la Ermita de la Alegría.
La Virgen lució saya de tisú de oro bordada en oro, el rostrillo de metal de ‘Los Ángeles’, juego de coronas doradas, así como los collares de perlas y las joyas que adornan su pecho y que forman parte de su historia y devoción. De su fajín colgaron las distintas insignias que, a lo largo de los años, diferentes entidades le han regalado como muestra de cariño y devoción.
Para esta ocasión, portó manto rosa de brocado en oro y, como novedad este año, la virgen lució en su manto un pellizco de estilo antequerano, aportándole mayor soltura, movimiento y textura. Cerró el conjunto la toca de sobremanto ‘La Gandolfa’.





En su camino de ida son varios los momentos destacados, como la visita al Colegio Calasancio Hispalense, la oración de la comunidad cristiana en la Cruz Blanca, la oración del barrio a su patrona en la Hacienda de Quintos o el rezo del Ángelus en la Iglesia San Juan Pablo Segundo.
La comitiva romera buscó la Ermita de la Alegría por la nueva zona de expansión de Dos Hermanas. Los vecinos y las vecinas de Entrenúcleos se acercaron al paso de esta romería de barrio, contagiándose del buen ambiente de sus romeros.
El regreso al barrio se inició por la tarde, con parada en el Colegio San Alberto Magno, antes de entrar en la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles por la noche.

































