Ni las altas temperaturas, ya características en esta celebración, empañaron un nuevo domingo de Corpus en Dos Hermanas. Una cita en la que la ciudad renueva su fe en el Santísimo Sacramento y que se convierte cada año en una celebración de la Eucaristía.
El centro del municipio aparece esa mañana engalanado para esta fiesta de la Iglesia Católica. Desde bien temprano, los altares toman las calles por las que discurrirá la procesión del Corpus Christi que organiza la Hermandad Sacramental de Dos Hermanas. En la calle Santa María Magdalena, se instaló solo el altar de la Hermandad de la Estrella, al no montar el suyo la del Gran Poder; en Aníbal González, el de la familia Salguero y la Hermandad de la Oración, que en esta ocasión estuvo presidido por la imagen del Beato Bienvenido María, que no pudo participar en el cortejo por problemas estructurales de la talla; en la calle Lope de Vega, el altar de Santa Ana; y en la calle Nuestra Señora de Valme, los de la Obra de la Iglesia y la Hermandad del Rocío.

Altar del Señor de la Sagrada Cena
Como ya es tradicional, la Hermandad de la Sagrada Cena participa en la procesión del Corpus, con la imagen de su titular presidiendo un altar en la calle Botica. El Cristo de la Cena fue portado en el paso procesional de Jesús Humillado con un exorno floral en tornos amarillos, en el que destacaban algunas mariposas decorativas de la misma tonalidad. El Cristo lucía túnica blanca bordada en oro y mantolín rojo, portando en una mano el caliz. A su regreso a la casa hermandad, estuvo acompañado por los sones de la Agrupación Musical Ntra. Sra. de Valme.

Salida de la procesión
Poco antes de las diez de la mañana, tras la finalización de la Santa Misa, el cortejo comenzó a salir desde la Parroquia de Santa María Magdalena. El grupo de niños carráncanos con la esquila y sus campanillas, que anuncian la llegada del Santísimo Sacramento, abrió el cortejo, seguido de los niños y niñas de Primera Comunión de la parroquia.
Este año, al no participar la comunidad del Colegio San Hermenegildo con el paso del Beato Bienvenido, fueron la Hermandad de la Amargura y Santa Ángela de la Cruz los que abrían la procesión. Santa Ángela contó con el acompañamiento musical de la Agrupación Nuestra Señora de Valme.
La hermandad de la protectora de la ciudad siguió a la Santa, presidiendo con su cortejo el paso del Rey San Fernando, exornado con flores rojas, cuyo pendón era portado por un militar en su delantera. Destacó en la delantera un lazo negro en señal de luto por el fallecimiento de María Luisa Díaz Núñez, la que fuera camarera de la Virgen de Valme.
Tras el monarca, el Apostolado de la Divina Misericordia, las agrupaciones parroquiales y las hermandades de gloria de la ciudad.
Un grupo de niñas con una campestre vestimenta anunciaba la llegada de la Divina Pastora de las Almas, que volvía a procesionar en el paso dorado adquirido a la Hermandad de San Miguel de Jabugo y que estrenó el pasado año 2025. Resultó muy original el exorno floral en las esquinas de los respiraderos.




Nuevo sombrero de la Pastora
En esta ocasión, la imagen lucía un nuevo sombrero realizado con encajes de bolillos en hilo de oro; un diseño propio del taller de Alfonso Aguilar, con punto ruso formando flores de lis y rosetones de guipur por todo el ala y en los cascos de la copa. La música corrió a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de Presentación al Pueblo.
Presidiendo el paso del Niño Jesús, portado y guiado por una muy joven cuadrilla de costaleros y capataces, las hermandades de penitencia. Tras él, la asociación de la Medalla Milagrosa, la cofradía del Santo Rosario y el Apostolado de la Oración, además de las hermandades sacramentales. Además de la junta superior del Consejo de Hermandad y Cofradías, representación de Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil, así como de la Corporación Municipal, además de la Adoración Nocturna.
El paso del Santísimo Sacramento lució un elegante exorno floral de claveles blancos, tanto en el friso como en las jarras que portaban dos ángeles que escoltaban la Custodia. Tras él,se situaba la representación religiosa, con el párroco de Santa María Magdalena, Manuel Sánchez de Heredia, al frente, y el palio de respeto portado por representantes de las hermandades sacramentales de la ciudad. La música la puso la Banda de Música de Dos Hermanas Santa Ana.
Una vez finalizada la procesión, la Hermandad de la Sagrada Cena emprendió el traslado de vuelta con su Titular, acompañado por la Agrupación Musical Nuestra Señora de Valme, que fue interpretando marchas hasta su entrada en la casa hermandad de la calle La Hacendita. El calor del mediodía pasó factura en estas últimas horas del Corpus.

VII Exposición de altares en Divina Pastora
Con motivo de la procesión del Corpus de la Parroquia de Santa María Magdalena, los vecinos y vecinas de la calle Divina Pastora organizaron su VII Exposición de Altares. En total, fueron unos 15 los que se destribuyeron a lo largo de esta céntrica calle que se implica con todas las tradiciones de la ciudad de Dos Hermanas. Otro de los puntos de visitas ya fijos de esta tradicional mañana de Corpus.




























