El Centro Social y Cultural de Montequinto se convertirá el próximo mes de octubre en el escenario de una exposición temporal que explora la estrecha relación entre la salud mental y la creación artística. Bajo la dirección de Luis Lorenzo Segura Navarro, el proyecto busca sensibilizar al público, romper los estigmas asociados a los trastornos psicológicos y promover un espacio de diálogo y comprensión comunitaria a través del arte, como la pintura, la literatura o la música.
Este vecino de Montequinto considera que “hay personas que necesitan ser escuchadas y sentirse apoyadas, por lo que hay que plasmar con iniciativas de esta índole que no están solos en este mundo”.
Una iniciativa que empezó tomar cuerpo el año pasado al comprobar Luis la gran frecuencia de ilustraciones o dibujos en redes sociales sobre el tema de la salud mental. Fue entonces cuando decidió dar los primeros pasos de una idea, que un año después se ha convertido en un proyecto más maduro y que lleva por título Un diálogo entre creatividad y psicología: el arte y la salud mental.
Tenía claro que este proyecto no tenía que “frivolizar con el dolor ni tampoco con la figura del artista atormentado, como si se intentara romantizar el sufrimiento”. Lo que sí ha intentado es “mostrarlo desde el lado más humano, teniendo en cuenta las emociones. Yo creo que la emocionalidad y los sentimientos son lo más humano que podemos tener respecto a un mundo lleno de inteligencia artificial”.

Exposición en tres espacios
La exposición sobre arte y salud mental se organizará en tres salas o espacios de contenido bien diferenciados. El primero lleva por título Nombrar lo invisible y no es más que una introducción didáctica y conceptual a la salud mental. En este espacio, los visitantes podrán aproximarse a definiciones de afecciones comunes como la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, la psicosis o los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Las obras expuestas pertenecen a ilustradores de los talleres locales MJ Mariscal (Montequinto) y Estudio de Arte Infinito (Dos Hermanas). Además, se incluye una sección dedicada a la literatura con textos de escritoras como Sonia Ariza o Adela Angulo.
El segundo espacio o sala, Arte, dolor y memoria, se presenta como una mirada al pasado que rinde homenaje a genios de la historia del arte que canalizaron sus propios demonios en lienzos memorables. Figuras ilustres como Vincent Van Gogh, Edvard Munch, Francisco de Goya, Caspar David Friedrich, Edward Hopper, Andrew Wyeth, Jan Matejko y Arnold Böcklin se dan cita a través de reinterpretaciones de sus obras elaboradas por el alumnado de los talleres de arte local.
Mientras que la tercera sala lleva por título Lo contemporáneo como desahogo. El cierre de la exposición se centra en el arte actual como vía de escape, recuperación y catarsis emocional. En esta sala se visibiliza el trabajo de creadores contemporáneos que abordan la vulnerabilidad de la vida cotidiana y la oscuridad de la psique. Destacan firmas como la de la ilustradora y médica Adela (conocida como Adela por Dios), Melissa Antunes, Icíar García, Juan Antonio Soler, Lucía Romero Santos, José Manuel Guerrero y Daniel Uribe.

Exposición interactiva
Más allá de la contemplación pictórica, la iniciativa apuesta por la participación activa de los asistentes de todas las edades. Al entrar a la exposición, el público encontrará mesas interactivas para dibujar y plasmar su propia visión de la salud mental.
Asimismo, la programación complementaria incluye un taller musical donde el grupo sevillano Candela Fina interpretará versiones de canciones vinculadas a la salud emocional. El respaldo profesional e informativo de la exposición estará garantizado gracias a la impartición de un taller de psicología a cargo de los especialistas de la Red de Anclas, quienes profundizarán en los conceptos clínicos expuestos.
Esta cita cultural, cuyo cartel oficial ha sido diseñado a partir de una obra de la artista Zsoka, promete abrir una conversación necesaria e indispensable sobre el autocuidado, la empatía y la resiliencia a través de la creatividad.
Además, con el objetivo de normalizar la salud mental, Luis Lorenzo tiene en previsto la posibilidad de organizar visitas guiadas con centros escolares de la ciudad, sobre todo para jóvenes a partir de 14 años, “una edad peligrosa para temas como el bullying», sentencia el creador.





























