Un grupo de atletas del Club Entrena y Mejora decidió este verano realizar el Camino de Santiago corriendo. Juan Pablo Gómez, Lourdes Chinchilla, Francisco José García, Raúl Corbacho y Mamen Ledesma decidieron, mientras tomaban un café, hacer algo juntos estas vacaciones de verano y así surgió la idea. El motivo de hacerlo corriendo, explican, “es porque nos encanta correr y entrenar, es la afición que nos ha unido, y era un reto desafiante y bonito a la vez. Compartir una aventura de este tipo, juntos y haciendo lo que más nos gusta”.
Han completado el Camino Francés, de Sarria a Santiago de Compostela, en cuatro etapas, recorriendo 22 kilómetros la primera, 32, la segunda, 35, la tercera, y 27, la última. En cada jornada dedicaban entre dos horas y medias y cuatro horas, dependiendo de la distancia de la etapa y el desnivel. Eso sí, en todo momento, aseguran, “hemos ido juntos, adaptándonos a las necesidades y ritmos de todos”.
La mayor parte del tiempo, apuntan, “lo hemos hecho corriendo, con alguna parada para sellar la credencial o hacer una foto”. Lo habitual era “desayunar antes de salir y durante el camino comer algún suplemento de nutrición deportiva”.
Lo más gratificante ha sido compartir esta experiencia y “conocernos más”. Cada etapa, “nos ha permitido hablar de nuestra vida personal, proyectos… Nos hemos reído mucho y ayudado. Sin duda, vamos a repetir y ya estamos planeando el año que viene hacerlo de nuevo, pero por el Camino Portugués”. Para el año próximo, se sumarán más compañeros y no descartan hacer alguna acción social.

Otra forma de hacer el camino
Este grupo de atletas sabe, por las redes sociales, que algunas personas ya habían realizado el Camino de Santiago corriendo, pero no es lo habitual. La mayor parte de la gente lo realiza andando. “Nosotros durante estos días no hemos coincidido con nadie corriendo, pero hay personas que lo hacen en bicicleta, solos o en grupo”.
Por ello, afirman, “hemos recibido muchos ánimos a lo largo del recorrido de otros peregrinos con los que nos cruzábamos cada día. Era muy gratificante, nos animaban como en una competición. También nos han preguntado y se han sorprendido al vernos correr en cada etapa”.





























