El próximo domingo, día 11, a las 12:00 horas, Adrián Ríos Bailón, párroco de San Juan Pablo II, en Olivar de Quintos, pronunciará el LIII Pregón de la Romería de Valme en la Parroquia de Santa María Magdalena. Estará presentado en este acto por Jesús Manuel Linero Candil.
“Será el pregón de un cura que va a hacerle un regalo a la Virgen de Valme con su parroquia”
¿Qué sintió cuando recibió la designación como pregonero de la Romería de Valme 2026?
Yo esperaba que la hermana mayor viniese a traerme otra noticia, ante una petición que yo le llevo haciendo desde que estoy en esta parroquia, y que cuento en el pregón. Pensaba que venía a darme una respuesta a esa petición, pero ella venía con otra idea, que era proponerme el pregón. Entonces, me quedé un poco perplejo porque no me podía imaginar que ella o la hermandad hubiesen pensado en mí. Una persona recién llegada a Dos Hermanas hace 12 años, con una vinculación a Olivar de Quintos, mirando hacia Sevilla, que estoy trabajando en la Catedral como delegado de medios en el Arzobispado, y que no he participado de las tradiciones propias de Dos Hermanas…
¿Y por qué cree que ha llegado esa designación en este momento?
Porque la Virgen lo quiere. Parece muy espiritualista, pero pienso que ha sido algo que me ha confirmado la Virgen, que tiene un deseo de decirle cosas a los nazarenos a través de mí. Y no es nada de enseñanza, de moralina ni de regañina, sino cosas que ella quiere que se subrayen en su devoción y en su romería. Significa mucho y lo voy a contar todo en el pregón, no me quedo con nada. He sentido una llamada a que abra mi corazón y cuente todo lo que desde hace 12 años es la Virgen para mí y, de una manera particular, lo que es la Virgen de Valme.
¿Qué supuso la visita de Valme a la Parroquia de San Juan Pablo II en 2023 dentro de los actos del 50.º Aniversario de su coronación?
Un regalo que la Virgen nos hizo a la parroquia y a Dos Hermanas. A la parroquia, porque fue un reguero de devotos permanente que la frecuentaron porque estaba la Virgen de Valme y por cómo se movilizó para regalarle cosas. Pero a la vez, fue un regalo para el pueblo de Dos Hermanas, que no conocía este templo, ni esta comunidad parroquial, ni la actividad que tenía. Según me han comentado posteriormente, fue un regalo ver una iglesia que da esperanza, que contagia alegría.
¿Tuvo claro desde un principio lo que quería decir en el pregón o tuvo que ir a su encuentro?
Todo guiado por la Virgen. Todos los pasos de mi pregón, desde el ‘sí’ a Isa, han sido guiados por la Virgen. El pregón será un testimonio de fe y de la intervención de la Virgen. Su mediación sobre mí se ha puesto en evidencia de una manera patente y palpable en este pregón.
¿Cuáles son los pilares que van a sustentar su pregón?
Mi vivencia personal, mi corazón abierto, mi devoción a la Virgen y mi vivencia con Valme. Va a ser el corazón de Adrián Ríos, sacerdote y devoto de Valme, abierto. Y eso ha mitigado el miedo, porque ya no estoy buscando agradar, estoy buscando que llegue lo que yo quiero contar, que llegue al corazón.
En cuanto a la forma, ¿qué puede adelantar?
No es una homilía, no es una catequesis, pero no te puedo negar que es el pregón de un cura. Porque es el pregón de un cura párroco que va a hacerle un regalo a la Virgen con su parroquia.
¿Quién lo va a presentar y por qué?
Jesús Linero. Lo conocí cuando yo era delegado de Juventud de la Diócesis, en un Camino de Santiago, y era un chaval muy pequeño que venía con su madre y con su hermana. Desde entonces, Jesús me ha acompañado en muchas etapas de mi vida, siendo para mí, estando en Sevilla o en Lebrija, el referente de Dos Hermanas. Ahora, ya un hombre con mucha relación tanto en la parroquia como en la Catedral, donde trabaja, me parece lo más cercano que tengo a un joven de Dos Hermanas. Tenía que apostar por la juventud que va en consonancia con el pregón.
¿Qué mensaje le gustaría que quedase en el público al escuchar su pregón?
Yo me sentiría satisfecho si en algún momento del pregón, distinto a cada persona, le enciendo el corazón. Porque va a ser hablar de corazón a corazón. Entonces, ojalá la Virgen me haya usado para encender el fervor suyo, si cabe, más en los que van a estar ese día en el pregón y los que lo van a seguir por los medios de comunicación.




























