- Publicidad -

Lucía Romero Santos es una joven artista nazarena de 18 años que cursa segundo de Bellas Artes. Desde hace unos años muestra un gran interés por todo lo relacionado con el arte, sobre todo por el universo de la acuarela —su técnica favorita y la que más practica—, con la que ha realizado el cartel anunciador de la 43.ª Feria del Libro de Dos Hermanas. Lucía combina su pasión por el arte con el atletismo, disciplina que practica desde los 7 años.

“Quería hacer un cartel que me representase y del que estuviera orgullosa”

Este año eres la autora del cartel de la 43.ª Feria del Libro de Dos Hermanas. ¿Ha sido su primer encargo importante para la ciudad? ¿Cómo surge esta colaboración?
Es la primera colaboración que realizo con el Ayuntamiento y la biblioteca, aunque hace unos años participé en su concurso nacional de cómic y gané el premio a la autora local. Se puede decir que es el encargo más importante que he tenido hasta la fecha y fueron ellos los que me contactaron interesándose por mi trabajo. Ha sido un proceso muy bonito y lo he disfrutado mucho, aunque también te hace darte cuenta de todo el trabajo que hay detrás de un cartel, no solo de ejecución, sino para buscar ideas y plasmarlas en bocetos. Yo quería hacer una obra que me representase, que al verla dijese: «Este cartel lo he hecho yo y estoy orgullosa de él».

Creo que Lorca, en el 90.º aniversario de su fallecimiento, le ha inspirado la obra. ¿Qué nos podrías contar de ella en lo que a contenido y técnica se refiere?
El tema de Lorca fue una de las primeras ideas que tuve al enterarme de que era el 90.º aniversario de su muerte. Quería plasmarlo de alguna forma y las primeras ideas, la verdad, se salían un poco de lo que era la Feria del Libro y las descarté, porque me centré demasiado en su figura.Entonces le fui dando vueltas a varias ideas, como la imagen de El Pensador u otros enclaves de la ciudad, y llegué al olivo, que es muy representativo de Dos Hermanas; pero, en vez de centrarme en un árbol entero —que resultaría muy recargado—, me quedé con la rama. Así, representé un libro abierto en el que leemos un bonito poema de Lorca y de cuyas páginas crece una pequeña rama de olivo. Una rama cuyas raíces nacen de la esencia, de la magia del libro. Para el fondo, en un principio pensé en un paisaje difuso de la ciudad, pero ninguno me convencía, por lo que opté por los azulejos, que son muy típicos de nuestra tierra. Pero no unos azulejos cualquiera: me acordé de los de la Plaza de la Constitución, que siempre me han gustado muchísimo.

- Publicidad -

¿Cuándo descubriste su pasión por el arte?
Cuando entré en la ESO tuve una profesora de Plástica, Inma Serrano, a la que le tengo mucho cariño. Ella es ilustradora y desde el primer momento me transmitió lo que es el arte y otras formas de crear, más allá de pintar con lápiz y goma. Actualmente sigo en contacto con ella y, para el cartel de la Feria del Libro, también me ha ayudado. Se podría decir que estoy donde me encuentro ahora mismo, estudiando Bellas Artes, en gran parte por ella, porque me animó y me dijo: «Oye, si a ti te gusta estudiar esto, hazlo», cuando mis compañeros me decían que no tenía salidas y que era muy complicado.

¿Has tenido o tiene alguna formación artística o es autodidacta?
En un principio empecé sola, ya que mis inicios coincidieron con la etapa del confinamiento por el COVID-19, por lo que solo tenía acceso a las clases de la ilustradora Alicia Aradilla. Empecé haciendo cursos online y me encantó. Mis primeras acuarelas me llevaban mucho tiempo, unas 3 o 4 horas, pero me gustaba mucho y empecé a meterme en sus clases, primero de iniciación y luego en clases más específicas o tutoriales. Me ayudaron mucho, ya que al principio yo era incapaz de salir a la calle y pintar algo que veía, pero ahora sí. Posteriormente he ido a una academia en Dos Hermanas con la ilustradora Zuriñe Aguirre, pero ahora, por falta de tiempo, no puedo seguir yendo debido a la gran carga de trabajo que tengo en la facultad.

¿Se mueve solo en el mundo de la pintura o también en otras disciplinas?
La pintura es lo que más me gusta, es lo que me llena de verdad. Sin embargo, desde que entré en la facultad trabajo con muchas técnicas y me he dado cuenta de que la escultura también me llama la atención. El dibujo, en cambio, es algo que me cuesta un poco más, ya que estoy acostumbrada a trabajar con el pincel y a usar la mancha. Me cuesta usar el carboncillo, pero estoy trabajando en ello.

¿Qué inspira a Lucía cuando se pone a pintar? ¿Qué temas o contenidos son los que más le gusta plasmar en su obra?
Mi inspiración viene de la contemplación, al descubrir un enclave bonito. En ese momento, o saco el cuaderno y me pongo a pintarlo, o le hago una fotografía y lo pinto en casa. Por eso me inspiran mucho los viajes, al conocer sitios nuevos que no ves en tu día a día. Siempre me han llamado mucho la atención los paisajes, ya que lo que quería era plasmar en un cuaderno los destinos a los que viajaba con mi familia. Los bodegones también me gustan, pero la figura humana la he trabajado menos y me cuesta más, aunque este año en la facultad todas las asignaturas se centran en este tema. Es algo que me gustaría mucho aprender, porque me han llegado encargos y he tenido que decir que no por el respeto que me imponía.Dentro de la pintura, tienes una pasión especial por la acuarela.

¿Qué le aporta la técnica de la acuarela a la hora de expresar su arte?
Es la técnica con la que he aprendido y me parece muy versátil. Además, como aprendí a pintar para poder plasmar, a veces in situ, los viajes familiares, la acuarela es idónea: al estar hecha a base de agua, tienes que trabajar más rápido con los pinceles para que no se seque. Eso sí, también es más impredecible porque, al humedecer el papel para ir sacando manchas, no sabes hacia dónde van a ir o cómo va a quedar el resultado final. Me parece muy natural y recoge la esencia del dibujo, le da un toque mágico.

¿Qué es lo que más le gusta de pintar acuarelas?
Lo que más me gusta es hacer mis cuadernos de viaje. Me encanta salir a la calle a pintar porque es una experiencia preciosa: la gente se para a hablar contigo y cada acuarela, además de trasladarte a un sitio distinto, te trae todos los recuerdos de su ejecución. Cuando paso las páginas de mis cuadernos, me acuerdo perfectamente de lo que pasó cada uno de esos días.

¿Se ve dedicándose al mundo del arte o por dónde le gustaría encauzar su futuro profesional?
Mi profesión ideal sería vivir de la pintura, trabajando para alguna empresa o mediante encargos. Sé que es complicado, pero si le pones empeño y tratas de diferenciarte del resto, de dejar tu huella y tu marca, al final se puede conseguir. Si no, también me gusta mucho la docencia, sobre todo en las etapas de Infantil y Primaria, manteniendo siempre el arte en mi vida de una u otra forma.

Además del arte, ¿tiene otras aficiones?
El atletismo es mi principal afición. Me gusta mucho el deporte en general y, como lo practico desde que era una niña, ya forma parte de mí

- Publicidad -