Una maquilladora de Dos Hermanas ha participado en la última edición de la Milán Fashion Week. Ana Cristina Rodríguez Medina ha estado trabajando en el backstage del show de la firma internacional Phan Dang Hoang, cuyo desfile se celebró el pasado día 24 de septiembre. “Ha sido un reto profesional importante y una oportunidad maravillosa para llevar el nombre de Dos Hermanas a las pasarelas internacionales”, asegura.
Su trabajo, según ha detallado Ana Cristina, “ha consistido en reproducir y adaptar el look en los modelos que ha creado Júnior Queirós para Phan Dang Hoang”. Además, añade, “realicé retoques en el “lineup para que todo estuviese perfecto”.
En esta aventura internacional, esta maquilladora nazarena ha ido de la mano de “dos grandes profesionales a los que admiro profesionalmente: como ‘key artist’, Júnior Queirós, y, como primer asistente, María José Rodríguez”.
Fue, precisamente, Júnior Queirós, el que la invitó a formar parte de su equipo en la Milan Fashion Week. “Lo conocí en la escuela de maquillaje profesional en la que trabajo, impartiendo una máster class de moda, ‘high fashion’ y mercado internacional”.
6 años
lleva esta nazarena de 36 años trabajando en el mundo del maquillaje.
Experiencia valiosísima
Esta experiencia internacional ha aportado a Ana Cristina Rodríguez Medina “el conocimiento de que, más allá de saber mil técnicas de maquillaje, lo importante es saber qué aplicaciones son justas y necesarias porque el tiempo es valiosísimo”. En el terreno personal, que “todo el trabajo que he ido haciendo en estos años, paso a paso, como una hormiguita, tiene su recompensa”. Y por último, “que, como todo en la vida, rodearte de personas que te inspiran, aspiran y trabajan a diario para seguir consiguiendo metas, hace que tu objetivo no pierda el foco”.
De toda esta experiencia, “me quedo con algo que va más allá del maquillaje. Me quedo con el compañerismo de todas y todos los artistas con los que he compartido espacio y con que el lenguaje del arte va más allá de que sepamos o no idiomas”. Por ello, como anécdota, “podría contarte que he tenido la gran suerte de ir con mi amiga y compañera Angy Morales, que ha sido mi traductora en todo el viaje”.




























