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La Parroquia San Juan Pablo II da un nuevo paso en la consolidación de su complejo parroquial con el proyecto de construcción de un nuevo campanario. Esta obra ha sido concebida no solo como un elemento arquitectónico, sino también como un signo visible de la fe y de la presencia de la Iglesia en el barrio.

El proyecto lleva por título ¡No tengáis miedo!, evocando las palabras pronunciadas por san Juan Pablo II en la homilía de inicio de su pontificado, el 22 de octubre de 1978, ante la Plaza de San Pedro. «No estamos solos, Cristo vive y camina a nuestro lado», recuerda la propuesta, que quiere convertir la futura torre en una expresión de confianza en Dios y de esperanza para una comunidad especialmente marcada por la presencia de familias y jóvenes.

El párroco, Adrián Ríos, ha mostrado su alegría, afirmando que «estamos muy contentos de poder anunciar la construcción del campanario. Es un proyecto que queremos vivir entre todos y que requiere la corresponsabilidad de toda la comunidad parroquial«. En este sentido, invita a los feligreses a implicarse en la iniciativa y a colaborar económicamente para hacer posible esta nueva infraestructura al servicio de la parroquia.

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Una torre que mira al cielo

La concepción arquitectónica del nuevo campanario está cargada de referencias simbólicas. Su planta adopta la forma de un triángulo equilátero, como evocación de la Santísima Trinidad: tres Personas y un solo Dios. La estructura se proyecta hacia el cielo y estará coronada por una Cruz, símbolo central de la fe cristiana.

La propuesta incorpora además siete elementos prismáticos rectangulares en cada uno de sus tres lados, tomando el número siete como expresión de plenitud y perfección. De este modo, la propia configuración de la torre pretende convertirse en una catequesis visual que remita a la Trinidad, a la Cruz y a la plenitud de la gracia de Dios.

El color rojizo presente en la base de la Cruz evoca la Pasión y Muerte de Cristo, pero también la caridad y el amor de Dios por los hombres. Todo el conjunto pretende dirigir la mirada hacia lo alto y encontrarse finalmente con la Cruz, «puerta de la Gloria de Dios».

Uno de los elementos más significativos de la nueva construcción será la instalación de tres campanas, una de ellas con posibilidad de volteo. Su presencia quiere recuperar el profundo significado que las campanas han tenido históricamente en la vida de la Iglesia: anunciar, convocar y recordar que Dios sale al encuentro de su pueblo.

Proyecto para una comunidad joven

La propuesta nace además con una mirada particular hacia el barrio en el que se encuentra la parroquia. El nuevo campanario quiere ser un signo para una comunidad joven, formada por numerosos niños, adolescentes y jóvenes que participan en la vida parroquial, así como por familias y abuelos que comparten el camino de la fe. Por ello, el proyecto arquitectónico se plantea como una prolongación del templo existente y de una comunidad que continúa creciendo y desarrollando su misión pastoral.

Desde el punto de vista técnico, la torre contará con una estructura metálica interior, que proporcionará la solidez necesaria, y estará revestida exteriormente con panel composite de aluminio, una solución que permitirá reducir las necesidades de mantenimiento.

En el interior de la estructura se instalará una escalera que permitirá acceder al campanario, donde se situarán las tres campanas previstas. La iluminación exterior estará compuesta por tres focos LED, uno por cada lado de la torre, caracterizados por su bajo consumo y facilidad de sustitución.

El proyecto ha sido realizado por el arquitecto José Manuel Agea Aycart, que cuenta con más de veinticinco años de experiencia profesional en distintos ámbitos de la arquitectura.

Presupuesto y plazo de ejecución
El presupuesto estimado para la construcción de la torre-campanario asciende a 187. 000 euros. La previsión es que, una vez iniciados los trabajos, el plazo de ejecución sea de aproximadamente seis meses.

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