Ya viene el estatuto en andaluz
y en breve explicarán al pueblo llano
qué va a sacar en claro el ciudadano
con cierta atropellada prontitud.
Ya viene el estatuto en andaluz
y cada responsable de partido
se afana por contarnos su sentido,
su esencia, su querencia y su virtud.
Ya llega, y el político andaluz
navega en un consenso de hojalata
cogido en alfileres, que maltrata,
mostrando su barata ineptitud.
Yo, solamente espero, mira tú,
que el texto –que por cierto esta semana
nos será promulgado en Dos Hermanas–
promueva claramente la cultura
con menos culebrón, telebasura,
y menos andaluces que no leen,
y no se base en cosas inconcretas
o en modernizaciones obsoletas
que ya nadie sopesa y nadie cree.
Y espero que, por fin, el andaluz
consiga ver sus taras escolares
disfrutando inversiones similares
que aquellos que lo llaman “Estatut”…



























