La Asociación Nazarena Pro-Cabalgata de Reyes Magos Estrella de la Ilusión ha presentado el cartel anunciador del desfile del día 5 de enero, obra del artista y voluntario de la entidad, Juan Miguel Martín Mena.
En una particular puesta en escena, en la que ha representado el niño que llevamos dentro, ha descubierto su cartel: una escena plástica del sueño de cada noche de Reyes y en el que la simbología se hace realidad.
Así, simulando la mágica noche del 5 de enero, en su hogar, ha descrito el cartel y ha reconocido que “cada año, aquel niño pide a su rey favorito, Gaspar, poder estar cerca de él…de ser su paje… y así se lo concede. Me trae cada año la oportunidad de arreglar su corona, de colocar su enorme capa, de atusar las plumas de sus pajes, y de conocer de cerca todo lo que, cientos de ayudantes más, preparan para que la magia llegue puntual a Dos Hermanas la maravillosa tarde del 5 de enero”.
La obra está realizada en técnica mixta sobre papel encolado a tabla. Mide 100 x 70 centímetros.
La obra estaba cubierta con una colcha muy significativa y representativa en el cartel: “Esa colcha que me protegía de aquel miedo que, a la vez, me gustaba tanto y me llenaba de ilusión y alegría, guarda todavía los sueños de este niño”, exponía. La presentación ha contado con la música y la voz de Rocío y Lola Avilés Ortega.
Por su parte, el pregonero Francisco Javier Mena Hervás, ha recibido, de manos de su antecesora, Rosana Martínez Arana, las pastas que envolverán su pregón.
Con este acto, en el que han estado presentes, los Reyes Magos de esta edición – Rosario Álvarez (Melchor), Juan Sánchez (Gaspar) y Fernando Claro (Baltasar)-, la Estrella de la Ilusión – Ana García Quirós- y el Cartero Real – Jesús Ruiz Domínguez-, se empieza a vislumbrar la llegada del cortejo real.

Ya Vienen
El corazón me latía con fuerza desde las cinco de la tarde.
De la mano de mis padres y rodeado de amigos, salíamos
hacia la calle del Arroz, con las bolsas vacías del
Híper Valme listas para llenarse de caramelos.
Era, sin duda, la tarde más esperada del año.
Al caer el sol, los mayores advertían que había que acostarse
temprano: los Reyes debían prepararse para su largo recorrido.
Nos prometían que, al pasar por casa, se bajarían de las carrozas,
montarían en sus camellos mágicos y cargarían los regalos.
Con esa idea, era imposible desobedecer.
Nos íbamos a la cama, aunque dormir era impensable.
La emoción y la incertidumbre mantenían los ojos abiertos.
Entre sueños fingidos, vi cómo la carta de la ventana se
movía y desaparecía flotando. Luego, un ruido, un olor a
incienso distinto al de Semana Santa, y una sombra con
capa de terciopelo color miel… Me escondí bajo la cama y,
levantando la colcha, lo vi: era Gaspar.
Aquello no fue un sueño. Hoy, con 46 años, sigo sintiendo
que fue real. Cada 5 de enero, aquel niño cumple su deseo:
ser paje de su rey favorito. Cada año ayuda a colocar su
capa, a preparar su corona y a vivir de cerca la magia que
inunda Dos Hermanas.
Bajo aquella misma colcha que me protegía de niño, siguen
guardados los sueños de quien nunca dejó de creer.
Esa colcha separa la rutina de la vida diaria del mundo de
ilusión y color que la cabalgata nos devuelve cada año.
Porque algunos crecen y se hacen mayores… pero otros seguimos
siendo niños. ¿Y tú?¿En qué lado La colcha te quedas



























