Desde el año 1946, cuando el cardenal Segura organizó una serie de misiones por las parroquias por el nombramiento de la Virgen de los Reyes, como Patrona de la Archidiócesis de Sevilla, prohibiendo toda acto ajeno, no se recuerda otro Tercer Domingo de Octubre en Dos Hermanas sin romería.
Así lo ha recordado el hermano mayor de Valme, Hugo Santos Gil, quien en rueda de prensa ante los medios de comunicación, tras anunciar la suspensión de la romería, ha explicado que en la década de los años 20, por motivos meteorológicos, se llegó a aplazar al cuarto y hasta el quinto domingo de octubre, ya casi metidos en el mes de noviembre. Una opción, apuntaba el hermano mayor, “que no se ha ni sopesado, ya que, antes las cosas eran de otra manera y no había tantas complicaciones como ahora”. Aclarando, además, que tendrían que contar con el beneplácito del Arzobispado, ya que las reglas de la hermandad recogen que la romería se debe celebrar en el tercer domingo de octubre.
Además, Hugo Santos ha querido aprovechar la coyuntura para aclarar que la hermandad nunca se ha planteado llevar a la Virgen a Cuarto sin su cortejo, especificando que “nunca ha ido o vuelto en coche ni furgoneta”, además de que “no nos la van a quitar por ello”.
En este sentido ha recordado que, desde el inicio de la romería en 1894, se han dado épocas sin Valme, como durante la República o la Guerra, además de por la falta de recursos económicos, como así ocurrió entre los años 1901 y 1915. En este sentido, apostilló, el año próximo, 2016, se cumplen 100 años de la recuperación de la romería.
Hugo Santos ha querido insistir en que la decisión “no ha sido complicada”, ya que, “aunque he hecho de abogado del diablo, poniendo sobre la mesa todas las opciones, ha sido la junta de gobierno la que ha decidido que no tenía sentido esperar si la evolución de los pronósticos no era buena. En este sentido, el jueves previo, ya tuvo lugar una reunión previa en la que la hermandad se dio un margen hasta las 12:00 horas para salir, pero “salir si hay esperanza”, pero no las había y no era lógico “seguir prolongando la incertidumbre”. Además de que, de haber un claro, habría que ir más rápido, con la complicación que conlleva un cortejo tan amplio y en una romería de largo recorrido. En ese aspecto, sentenció, “estoy tranquilo porque ha sido por unanimidad”.




























