El domingo, día 3 de mayo, a las 13:00 horas, la Hermandad de Amargura celebra el XXII Pregón de las Glorias de María. Correrá a cargo de Ana López Jurado, médica de profesión y una mujer profundamente cristiana, mariana y cofrade. Ana ya ha pronunciado la Exaltación de la Navidad y los pregones de Reyes, Valme y Semana Santa.
«Te enfrentas a la posibilidad de escribir aquello que tu crees que esperan o escribir tu pregón, tu forma de ver y vivir las Glorias de María”
Desde el año 2019 no se ponía detrás de un atril para “anunciar”. ¿Cómo recibió la propuesta de la Hermandad de Amargura de ser la pregonera de las Glorias de María?
Sería falso si te dijera que lo dudé, aunque cada vez me da mas respeto el participar en actos públicos donde mi imperfección pueda dañar la imagen de la Santa Iglesia y lo digo de corazón, tal y como lo siento. Recordé las palabras de mi padre en el pregón del los 100 años de la Romería de Valme: «Para hablar de Dios y de su Madre siempre se responde que sí, el único requisito es hablar con el corazón».
La cofradía la presentaba como una mujer “profundamente mariana” y “marcada por su amor a la Virgen”. ¿Requisitos fundamentales para exaltar las Glorias de María?
Es cierto, María está presente en todos los instantes de mi vida desde mi infancia; primero una devoción heredada y familiar y, llegado el momento, un amor incondicional que asumo y acepto como parte de mi vida, sabiendo siempre que el número uno va delante de dos: El uno es Dios y el dos sería la Virgen.
Ha sido exaltadora de la Navidad y pregonera de Reyes, Valme y Semana Santa… Con este bagaje, ¿Se afronta este nuevo reto desde la tranquilidad de la experiencia o hay más responsabilidad por mantener el listón dejado en citas previas?
De tranquilidad, nada, es más, se han dado una serie de circunstancias que han dificultado la elaboración de este pregón. Pero Dios siempre ayuda y he contado con la comprensión y el apoyo de mi familia. Es una posibilidad más de revivir mi amor a María, volver a leer el Evangelio y descubrir nuevos mensajes; aprender de tantas persona pasadas que dejaron plasmadas en sus obras literarias, pictóricas e imaginería su amor a la Reina del Cielo y Tierra y Madre del linaje humano. Es maravilloso descubrir que los sentimientos del hombre a María no han cambiado a lo largo de la historia. Y sin falsas modestia, de verdad, no tengo sensación de haber puesto el listón alto en mis otros pregones, sólo proclamé lo que sentía y lo que sueño ser algún día.
¿Cuál es la idea sobre la que girará su pregón de las Glorias? ¿La tenía clara desde el principio?
La verdad es que sí sabía lo que quería plasmar, el problema era como encadenarlo. Te enfrentas a la posibilidad de escribir aquello que tu crees que esperan de un pregón de las Glorias de María o escribir “tu pregón, tu forma de ver y vivir las Glorias de María”
Cuando dio su pregón de Semana Santa en 2019, titulé la crónica con “una lección de liturgia y cristianismo”. En esta ocasión, en lo que a la forma se refiere, ¿cómo ha planteado el pregón?
Dios no me ha dado el don de crear hermosos poemas, como me hubiese gustado hacerlo, por lo que ess un pregón en prosa, con salmos e himnos de la Adoración Nocturna, de la Liturgia de las horas, canciones de María, etc… Y, por supuesto, la fuente es el Evangelio, la tradición mariana y los Apócrifos, así como escritos de Santos y Padres de la Iglesia y siempre, siempre mi forma de amar y de vivir mi amor a María.
«Solo quiero que con este pregón se recuerde una cosa, que amo a María en todos los instantes de mi vida y con mis múltiples defectos e imperfecciones»
¿Cómo ha sido la liturgia de preparación de este pregón?
Es sencillo: leer, leer, leer, rezar y meditar, qué le diría a Ella si la tuviese delante, tomar notas, confirmar citas bíblicas, una pagina tras otra llenas de tachaduras de notas en morados y verde y cuando el caos es aterrador… empezar a dar forma a lo leído, escrito y vivido.
¿Quién la va a presentar ese día y por qué?
Recuerdo aquella noche que Pepe Ortega me comentó que habían pensado en mi para hacer la Exaltación de la Navidad, me reí y me asombré muchísimo; pero dije que sí, por su puesto, pero le hice al Consejo de Hermandades una petición muy especial, quería ir de la mano de mi padre, como siempre. Desde esa primera vez, siempre íbamos juntos con una frase que para ambos era y es preciosa «paz y bien» En 2019 la enfermedad y el dolor lo habían mermado y no era posible subir al atril, aunque allí estaba, sentado en las gradas y cuidando de mí, por lo que pensé en mi sobrino, Francisco de Asís Rivero López y él, noble hasta el extremo, aceptó hacer la presentación en representación de mi padre. En esta ocasión, Curro vuelve a ser, más que mi presentador, mi apoyo.
¿Qué significa la Hermandad de la Amargura para la pregonera? ¿Cuál es su vinculación con ella?
Mi mundo interior se alimenta de cuentos, de leyendas, de tradiciones que me hacen sentir segura del lugar a donde pertenezco; y yo por voluntad propia quiero ser parte de la tierra de Dos Hermanas como lo fueron mis antepasados. Crecí oyendo la voz pausada, cadenciosa y a veces enérgica de mi padre comentando como fueron aquellas reuniones con José Ruíz Mantero para fundar en Dos Hermanas un hermandad que agrupara al gremio de los aceituneros. Nos contaba los primeros contactos de un grupo de nazarenos dispuesto a la creación de esta agrupación, discutiendo sobre qué pasaje de la Pasión representaría y quién sería su autor. Contaba los viajes a Alcalá de Guadaíra, el contrato con Pineda Calderón… todas estas circunstancia hacen que sienta un cariño especial por esta hermandad; no puedo dejar de pensar cada vez que miro la imagen de la Amargura que los ojos de mi padre, de mi madre y de mi tía, de mis abuelos han mirado esa misma cara. Para colmo, mi sobrino, desde que tenía 2 ó 3 años se ha sentido atraído por la belleza del dolor sereno de la Amargura, de las imágenes dolorosas. Amargura, Estrella, Macarena son sus puntales, su fortaleza y depositarías de una devoción especial.
Y si hablamos de las devociones marianas de Ana López, ¿por dónde empezamos y por dónde terminamos?
Jajaja, creo que no hay que decirlo, mi devoción principal se llama María de Valme. Virgen de los Reyes. Después, dale el orden que quieras: Pastora de las Almas, Virgen de Consolación, Virgen del Pilar, Virgen de Fátima, Virgen del Rocío, Virgen Desatanudos, Virgen del Carmen, María Auxiliadora y Perpetuo Socorro, Angustias, Virgen del Pilar en Su Mayor Dolor y Gloria, Estrella, Esperanza, Amor y Sacrificio, Amparo, Paz, Virgen de los Dolores, Amparo y Esperanza, Virgen del Mayor Dolor, Mayor Dolor y Traspaso, Amargura, Soledad, Esperanza de Triana, Macarena, … no sabría con quien terminar ¡Tiene tantos nombres, tantas caras mi Madre! Pero su verdadero rostro, estoy segura, es reflejo del Amor que la Santísima Trinidad refleja en Ella.
Cuando diga su última palabra tras el atril, ¿qué le gustaría que se recordase del Pregón de Glorias de Ana López?
Solo quiero que se recuerde una cosa, que amo a María en todos los instantes de mi vida y con mis múltiples defectos e imperfecciones.




























