Más de dos décadas después, las academias de baile de Dos Hermanas se siguen uniendo en un festival, en el que muestran al público su forma de entender el baile flamenco. El pasado fin de semana se celebró su 22 edición con la participación de 13 agrupaciones del municipio.
Sesión del viernes
El festival lo abrió la Academia de Isabel María y Adrián Cabello que presentó su espectáculo Alma Flamenca. Los 16 integrantes de esta agrupación que lleva más de cuatro décadas formando a bailarines flamencos, bailaron bulerías, soleá, alegría, tangos, tanguillos, sevillanas, rumba y fandango.
También con 40 años en el baile, Sole presentó sobre el escenario del municipal, en este punto de encuentro de las academias de la ciudad, a sus niñas bailando guajiras y tangos, mientras que las más pequeñas del grupo lo hicieron por tanguillos y rumbas.
La primera sesión del festival, la tarde del viernes, la cerró el Ballet de Conchi Rando, con 42 años de escuela y flamencura, que apostó por diversos palos del flamenco, como bamberas, tangos rebujados de Triana y de Granada o bulerías. El espectáculo lo abrieron con una coreografía por bulerías con la que han obtenido el segundo premio en el concurso A compás de Sevilla.
Sesión del sábado
María Martín y Susi Lara abrieron la sesión matinal del sábado, día 17. Con motivo del décimo aniversario de la academia de María, que se formó con Susi, presentó el espectáculo Pellizco Flamenco, con el que el público pudo disfrutar de los distintos palos del flamenco, como tangos con clásico español, rumbas, alegrías, bulerías, tientos y el fin de fiesta.
La Academia de Baile Pepi Vaquero puso en valor en su actuación el arraigo del flamenco en las costumbres más populares. Sus integrantes disfrutaron sobre el escenario de su pasión por el baile, siempre en la línea de esta academia de ser fieles a su forma de entender el flamenco, sin repetir y sin desvirtuar este género.
Aire flamenco es el título del espectáculo que presentó la Academia de Macarena Oliveros. Un grupo intergeneracional de 30 componentes, en el que bailan desde pequeños de 3 años a personas mayores de casi 80. Todos ellos llevaron a escena diferentes palos del flamenco, sin olvidar la rumba fusión, que es la especialidad de esta academia con más de 30 años de historia en Fuente del Rey.
El Ballet de Loida Valle cerró esta sesión matinal, abriendo su participación con el baile por seguiriya que ganó el 3º premio en el concurso Al compás de Graná. Un espectáculo que mostró los instrumentos de baile en el flamenco, con mucho mantón y batas de cola, además de usar bastones y castañuelas, con el martinete y los tangos y bulerías, respectivamente.
13 academias
participan en este veterano festival de baile flamenco.
Doble sesión el domingo
El domingo, día 18, hubo doble función. La de la mañana la abrió la Escuela de Danza de Sara Ruiz La Pipi, que realizó una adaptación del clásico Disney Aladín al flamenco y la danza española. Un espectáculo con mucha carga emocional, con un elenco de tres a 60 años, que intentó transmitir la importancia de la danza en el día a día de la humanidad.
Le siguió el Grupo de Danza Ntra. Sra. de los Ángeles que presentó Luces y Sombras con la luz y la alegría que dan las rumbas y los tangos, que bailaron las pequeñas. Mientras que las adultas bailaron por bulerías. Cristina Crespo dirigió a alumnas de 5 a 25 años de edad.
Cerró esta sesión matinal Rocío Gutiérrez y su escuela de baile, en su séptimo año en este festival. Al filo del alba es el nombre del espectáculo que ha presentado con un grupo de alumnas con edades comprendidas entre los 7 y 23 años. Cobró protagonismo el baile con mantón de Manila, bailando caña, alegrías, sevillanas y tientos por tangos.
El Ballet de Laura Salas fue el encargado de abrir la última función en un espectáculo en el que se bailaron diferentes palos del flamenco, como alegrías, bulerías o tangos. Con su largo recorrido sobre los escenarios, este ballet volvió a dar ejemplo de saber estar sobre las tablas y de su respeto por el flamenco como arte universal y que Laura inculca a todos los bailarines que pasan por sus manos.
Le siguió la Escuela de Danza Carolina Barrera que presentó el espectáculo flamenco Cara o Cruz. 50 componentes presentaron sobre el escenario del teatro un repertorio de seguiriyas y alegrías de Cádiz. Estuvieron acompañadas por la guitarra del nazareno Juan José Bando, la voz del cantaor Florencio Gerena y el compás del palaciego Jesús Candela.
Cerró el festival la Escuela de Danza de Conchi Jiménez, la más veterana de Montequinto con 40 años de historia. Presentó el espectáculo Jaleo con dos grupos de niñas, uno de 3 y 4 años y otro de 6 y 7. El espectáculo se inspiró en la esencia del flamenco y rescató esos palos que están más olvidados, como el jaleo. Durante el mismo se hizo un guiño a la Pascua sevillana y se rindió homenaje a María Jiménez.




























