Un instante suspendido en el tiempo es lo que vive la Agrupación Parroquial de la Misericordia y Angustias en los últimos Viernes de Dolores por las calles de Dos Hermanas. Ese instante de la espera para poder seguir avanzando en la historia que comenzó a forjarse cuando un grupo de fieles comenzaron a dar culto a una Cruz de Mayo en labarriada de Julio Carrasco. Con los ojos puestos en su erección como hermandad de penitencia, la que es agrupación parroquial desde el año 2016 sigue dando pasos en su consolidación en las vísperas de la Semana Santa de Dos Hermanas, atesorando, poco a poco, un patrimonio artístico al que no hay que quitar ojo.
En este 2026, la agrupación volvía a procesionar, abriendo los desfiles procesionales de la ciudad, la tarde, ya noche, del Viernes de Dolores, desde la Casa Hermandad de Santo Entierro, en pleno centro de Dos Hermanas. La calle Nuestra Señora de Valme se fue llenando de público a medida que se acercaba la hora, cuando, a las 20:00 horas, tras llegar la Agrupación Musical Cautivo de Dos Hermanas en pasacalles desde la Plaza de la Constitución, las puertas se abrían y el cortejo comenzaba a tomar la calle.
Todos los ojos estaban puestos en el paso de misterio que este año estrenaba el primero de los tres romanos que completarán la escena de este paso. Una talla que, como la Magdalena que abraza la cruz de Cristo, es obra del imaginero Juan Manuel Montaño, quien también realizará las figuras restantes. La imagen de Longinos se alza erguida en la delantera del paso, con el semblante serio y contenido, aún ajeno al misterio que se desarrolla ante sus ojos. Su mirada, elevada hacia lo alto y ligeramente hacia la izquierda, se dirige hacia Cristo con una mezcla de atención y desconcierto, sin haber alcanzado todavía la verdad de lo que contempla. En su mano derecha sostiene la lanza, rematada con la esponja, instrumento de su oficio y testigo silencioso de la Pasión. Con la otra mano, firme, porta el pergamino de la sentencia de la crucifixión, símbolo del juicio humano que se cumple.
El romano, que sin saberlo cumplió la voluntad de Dios, lució una vestimenta que ha sido confeccionada por Juan Francisco Porrero Castro, quien se ha encargado de ataviarlo.









El paso estaba engalanado por un exorno floral en tonos rojos, como la sangre del Cristo crucificado de la Misericorida que, para esta salida procesional, estrenaba nueva cruz. Al ser más estrecha y más alta, la imagen del Señor quedaba más resaltada en su paso de madera, mientras se iba elevando hacia el cielo en su salida a los sones de la saeta que, como ya es tradicional, cantó Álex Ortiz, desde el balcón contiguo a las dependencias de Santo Entierro.
Emotiva primera llamada, ya en la calle, con la voz rota por la emoción del capataz, al acordarse de Nieves, hermana de la corporación, fallecida recientemente, una mujer luchadora que no tiró la toalla hasta el último momento y que se fue con una sonrisa en la cara. «Pues que le de un besito el Señor ahora, que lo vamos a llevar al cielo», y así fue. Una vez en el cielo, sonó la Agrupación Musical Cautivo de Dos Hermanas y el Cristo comenzó a repartir misericordia por las calles de la ciudad con los sones A Jesús por María.
A la salida del callejón San Luis sonaba una marcha dedicada al titular de esta agrupación parroquial, Eterna Misericordia,y uno de los momentos más aplaudidos de la tarde fue la revirá de Canónigo a Santa María Magdalena, mientras sonaba Salve Rey de los judios y La puerta de los justos.
Cuando hablábamos del importante patrimonio que comienza a atesorar esta joven agrupación parroquial uno de sus máximos exponentes son las pinturas internas de las bambalinas interiores del palio de la Virgen de las Angustias, que representan las 14 estaciones del Vía Crucis del Señor y que han sido pintadas por el artista nazareno Joaquín Alcántara Gómez, quien también realizara el Gloria del techo con la imagen de la Virgen de Valme.









La dolorosa salía a la calle estrenando las pinturas de la bambalina lateral izquierda, otra de las novedades de esta jornada, como también lo era el nuevo llamador, donado por una familia de la agrupación. Los estrenos de este Viernes de Dolores se completaban con el nuevo encaje de pecherín que lució la Virgen durante su salida procesional.
Angustias en el Calvario y Espíritu Santo fueron las primeras marchas que acompañaron en su doloroso caminar a esta Virgen del Viernes Dolores, interpretadas por la Banda de Música Ciudad de Dos Hermanas, que la acompaña tras su paso de palio. Algunos de los momentos claves de su discurrir por el centro de la ciudad se vivieron en el callejón de la Calle San Luis, mientras sonaba Madre Hiniesta, con la petalada de su grupo joven en Santa María Magdalena, con los sones de El día del Señor, o a su paso por el monumento a la Virgen de Valme en La Plazoleta. La banda sonora la pusieron La Caridad del Arenal y Tú eres el orgullo de nuestro pueblo.
La cofrafía buscó como cada Viernes de Dolores su barrio y su templo, para su presentación en la Parroquia del Amparo y ante la Hermandad de la Sagrada Cena. El Cristo de la Misericordia llegaba a este momento mientras Cautivo DH interpretaba Renacer, marcha a la que siguió El Manantial de la Vida. El palio se presentaba ante la cofrafía hermana con Costaleros de la Virgen del Amparo y Estrella Sublime.
La corporación regresaba al centro para su entrada en la Casa Hermandad de Santo Entierro, ya en la madrugada del Sábado de Pasión. El misterio recorrió las últimos metos de la Calle Real con Me siento afligido y La puerta de los justos, entrenado con Saeta. De esta forma, se ponía fin a ese instante suspendido en el tiempo del Viernes de Dolores, mientras la Virgen de las Angustias se despedía de Dos Hermanas con la banda interpretando sus últimas marchas antes del himno, Macarena de Cebrián y Encarnación Coronada.




























