La Parroquia San José de Dos Hermanas acogió la tarde de este sábado, día 31 de mayo, el acto de bendición de la primera piedra del nuevo complejo parroquial. Una cita que contó con la presencia del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses; el párroco de San José, Leonardo Giacosa; el secretario general y canciller, Isacio Siguero; el alcalde de Dos Hermanas, Paco Rodríguez; el arquitecto del proyecto de construcción, Javier Jiménez Sánchez- Dalp y una concurrida representación de la feligresía parroquial.
El acto comenzó en el interior del templo prosvisonal actual, con la intervención de su párroco, Leonardo Giacosa, que haces dos años que asumió las riendas de este templo parroquial, «poniendo cuerpo y alma» o, como argentino que es, «toda la carne en el asador». Una agrupación, la de San José, «que es un gran ejemplo de perseverancia, fidelidad y amor a la iglesia«, pero donde había que comenzar con los tres ejes de una parroquia: catequesis, Cáritas y vida litúrgica«.
Tres conceptos del nuevo templo
Javier Jiménez Sánchez-Dalp, arquitecto del proyecto de la nueva parroquia, explicó el proyecto para que «esta caracola se convierte en un templo parroquial completo, no solo con parroquia sino con sus salones parroquiales, llenándolo de vida y aprovechando todos los rincones del terreno». Hay tres conceptos, uno que sería la implantación de la edificación, basada en crear espacios libres, ya que los dos edificios de iglesia y salones parroquiales están separados, creando una plaza principal en torno a la calle Rafael Ruiz Perdigones con la torre de la iglesia. En la parte trasea, hay otro espacio, de acceso a los salones parroquiales.
Otro concepto es el programa, con un templo que tiene una capacidad para 350 personas, con una nave principal, capilla penitencial, capilla sacramental, sacristía, confesionario y un coro en la parte alta. El edificio de salones parroquiales tiene espacios de diferentes tamaños, así como una zona administrativa y un sótano, con un columbario y un oratorio pequeño, y en la planta alta, la vivienda del párroco. Aunque inicialmente no estaba prevista, a requerimiento del párroco, se ha planteado una puerta de mayor dimensión para la salida y entrada de la Hermandad de las Tres Caídas.
El tercer concepto es el de los materiales, que serán nobles, duraderos y de fácil mantenimiento, adecuadas al uso, para tener un edificio moderno con volúmenes simples y bellos.


Las obras, en dos fases, después del verano
La obra está en tratamiento inicial en el Ayuntamiento, donde se ha presentado el proyecto básico para la solicitud de la licencia. La obra empezará después del verano, ya que, en este procedimiento administrativo, hay que licitar la obra y adjudicar la constructora. El proyecto se desarrollará en dos fases, la primera con los salones parroquiales, en los que, durante un tiempo, se celebrarán las misas. Cuando se tenga ese edificio, se sustituirá la caracola por la nueva iglesia.


Intervenciones
El alcalde, Paco Rodríguez, destacó el simbolismo que esta parroquia tiene en su vida personal, ya que «que viví los primeros años de mi infancia en La Moneda, pasando posteriormente con su familia a Las Infantas, los dos barrios que abrazan a este templo». El alcalde tuvo palabras de agradecimiento al padre Leonardo, «que llegó con un proyecto, un encargo, de poder llevar a cabo un sueño en el entorno de estos dos barrios y los nuevos que han ido creciendo, demostrando tenacidad y trabajo, no cansarse y saber reponerse de los momentos de vicisitud, para llegar a cumplir el sueño de poner la primera piedra del nuevo tenplo».
Una ciudad crece, añadió Paco, «y también crecen sus servicios«, por lo que la Iglesia, «que cumple un papel importante en el desarrollo y cohesión scoial del territorio, también vaya creciendo». En este sentido, «siempre hemos contado con la colaboración de todos los párrocos y las comunidades cristianas que conviven en la ciudad».
El alcalde quiso finalizar con una reflexión realizada por el nuevo papa León XIV y es que «en estos momentos y tiempos que nos tocan vivir, hay que hacerlo con diálogo y, para ello, empezar a construir puentes«. En este sentido, concluyó el alcalde, «hemos colaborado, diálogado y seguimos construyendo puentes y proyectos de futro la Iglesia y el Ayuntamiento. Así ha sido, es y será».
El arzobispo José Ángel Saiz Meneses felicitó a todos los parroquianos “porque es una alegría que se sigan construyendo parroquias, es un signo de alegría y de esperanza”. En este sentido dijo que “va creciendo la vida de la diócesis, especialmente en Dos Hermanas y, este es un motivo de gozo, de esperanza y de lucha también; pero cuando estamos en manos del Señor la batalla está asegurada”.
Monseñor explicó que «la definición de parroquia es la comunidad cristiana local que se reúne en una iglesia, por tanto, la parroquia es precisamente la comunidad parroquial que se congrega”. En esta línea, a los laicos presentes les dijo “sois la parroquia de San José. Ésta será una iglesia bella de piedras y materiales, pero vosotros formáis la iglesia de piedras vivas. Yo pido al Señor que el edificio espiritual formado por todos los bautizados sea más bello todavía y eso depende de vosotros”.
Al término de la intervención del arzobispo de Sevilla, el sacerdote Isacio Siguero procedió a la lectura del acta, para la posterior firma de todos los intervinientes. Seguidamente, los presentes se desplazaron hasta el terrero donde será edificado el complejo parroquial.


Bendición de la primera piedra
La caja de madera depositada en el cimiento de la construcción contenía en su interior periódicos locales, el decreto de colocación de la primera piedra, estampas del papa León XIV, del arzobispo de Sevilla, de la toma de posesión del párroco, de la primera salida procesional de la Hermanas de las Tres Caídas, una imagen de San José, de la Virgen de Valme y de Santa Ana.
Durante la colocación el arzobispo pronunció la siguiente oración: “Por nuestra fe en Jesucristo colocamos la primera piedra en el cimiento de esta construcción, para que en la iglesia que aquí se levantará recibamos la fuerza y la gracia de los sacramentos celestiales y sea invocado y alabado el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.




























