1911. Un nuevo paseo para Dos-Hermanas

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1911. Un nuevo paseo para Dos-Hermanas, el de Federico Romero CaroCon la inauguración, el 24 de junio de 1911, del nuevo y flamante paseo de Federico Caro (actual plaza del Arenal) se puso punto y final a un proceso iniciado un año antes y encabezado por el alcalde que prestó su nombre al paseo: el liberal Federico Caro Lázaro. Por fin se conseguía algo que parecía imposible hasta entonces: adecentar y limpiar unos terrenos que, dicho sea de paso, eran la tarjeta de visita de nuestra población, al ser lo primero que veían los viajeros que a Dos-Hermanas llegaban en tren.

Y como suele ocurrir en muchas ocasiones, aquella inauguración vino precedida por la polémica. Una vez terminadas las obras, había que poner nombre al nuevo recinto. Cincuenta y siete vecinos presentaron en el Ayuntamiento una solicitud en la que pedían que el paseo fuese bautizado con el nombre del que había sido el gran artífice del proyecto, el alcalde Federico Caro. Tal solicitud fue leída en la sesión celebrada por los capitulares nazarenos el 2 de junio de 1911. Es aquí donde se origina un agrio debate entre los concejales liberales y los conservadores, liderados estos últimos por el maestro de obras Francisco Hidalgo Oliva.

Éste manifestó que aquel lugar ya tenía denominación desde 1902: plaza de Alfonso XIII, aunque debemos aclarar que técnicamente tal nombre hacía referencia al espacio que existe a la entrada de la calle Real, donde hoy está la entrada del aparcamiento subterráneo del Arenal. Añadió Hidalgo Oliva que “no es que se oponga á ello pero debido á tener su nombre, propone se coloque otra cosa que venga á determinar la personalidad á quien se debe la obra”. Los concejales liberales, por su parte, argumentaban que lo que se había construido era algo nuevo y, por tanto, independiente de la plaza de Alfonso XIII, por lo que debía llevar otro nombre. El concejal Antonio León Reyes presentó una tercera vía: “poner una lápida por encima del letrero de la Plaza de Alfonso XIII y esto es bastante para perpetuar la obra”. El asunto pasó a la Comisión de Estadística que dictaminó debía accederse a lo que solicitaban los cincuenta y siete vecinos, y en la sesión de 16 de junio de 1911 se aprobó la imposición del nombre del alcalde al nuevo paseo, con los votos en contra de los conservadores Hidalgo Oliva y León Reyes. La polémica quedaba cerrada.

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1911. Un nuevo paseo para Dos-Hermanas, el de Federico Romero Caro

Ya sólo faltaba fijar la fecha de la inauguración. En la sesión de 23 de junio el concejal Ricardo Díaz manifestó que como “en el día de mañana sale en procesión la patrona del pueblo, propone que con este motivo se inaugure dicho paseo y que siendo ya firme el acuerdo capitular se ponga el nombre designado y que se ponga de acuerdo con la parroquia para proceder á su bendición”. La procesión a la que hace referencia el texto es la de Nuestra Señora de Valme, llamada aquí curiosamente “patrona del pueblo”. Debemos recordar que, en esos años, la Protectora de Dos-Hermanas salía en procesión por las calles del pueblo en la festividad de San Juan Bautista. 

Accediendo a lo propuesto por Díaz, la inauguración del paseo se verificó el 24 de junio tras la procesión de la Virgen de Valme, que comenzó a las siete y media de la tarde. El nuevo recinto fue bendecido por el párroco don Antonio Romero Montes, y se descubrieron dos placas esmaltadas que llevaban la denominación del paseo, realizadas por los talleres de la Viuda de Cristóbal Rodríguez de Sevilla. Como dato curioso, ambas placas costaron la cifra de ochenta pesetas.

Pronto, el nuevo paseo se convirtió en uno de los principales lugares de esparcimiento de los nazarenos, jugando un papel importante en la vida cotidiana de nuestra ciudad hasta hace bien poco.

Un verdadero vertedero de inmundicias
Los terrenos situados justo delante de la estación de ferrocarriles eran propiedad de la Compañía de Ferrocarriles Andaluces desde finales de la década de 1850. Una gran gavia delimitaba los terrenos que, con el paso del tiempo, se habían convertido en un problemático foco de infección, pues era costumbre entre los vecinos de alrededor depositar allí sus basuras y desperdicios. A finales del siglo XIX hubo varios intentos por parte del Ayuntamiento de urbanizar aquella zona, considerada entonces como la puerta de entrada de la villa por excelencia. Sin embargo, ninguno de esos intentos prosperó y hubo que esperar a 1910, cuando Federico Caro inició los trámites para tomar en arrendamiento los terrenos y urbanizarlos. Trámites que llegaron a buen puerto.

{xtypo_rounded3}Federico Caro Lázaro, alcalde y médico
El impulsor del proyecto, el alcalde Federico Caro Lázaro (1861-1913), era hijo del médico Agustín Caro Sánchez y de María del Rocío Lázaro López. Siguiendo el ejemplo paterno, estudió medicina en la Universidad de Sevilla, aunque los estudios del doctorado los realizó en la Universidad Central de Madrid (1883-1884). En 1885, era ya médico titular de Dos-Hermanas, y dos años más tarde casó en la parroquia de Santa María Magdalena con la sevillana Josefa Gómez de Lesaca García (1861-1909), viuda del jiennense Juan Antonio Carazo Ureña y madre de un niño, Juan Antonio Carazo Gómez, quien, andado el tiempo, sería el heredero ideológico de Federico Caro. En 1909, abandona sus quehaceres como médico y decide dedicarse a la política local. Perteneció siempre, como su padre, al Partido Liberal, haciéndose con el liderato de este partido a nivel local en 1909. Quien sería uno de los mejores alcaldes del período del reinado de Alfonso XIII, falleció a los 54 años de edad el 2 de diciembre de 1913, a consecuencia de una lesión orgánica del corazón.{/xtypo_rounded3}

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