El responsable de la tienda asegura que el pequeño se apropió de un juguete
La Policía Nacional recibió la semana pasada la denuncia de una familia nazarena que acusaba al dependiente de un bazar por haber registrado a su hijo, de nueve años de edad, “encerrándose con él en un probador”, según los denunciantes.
En la denuncia se hace constar que “el hijo le manifestó a la madre que el dependiente lo había tocado por todas partes y por todos los bolsillos de la ropa, encontrándose el niño muy asustado”.
Por su parte, el encargado del bazar niega estas acusaciones y sostiene que un empleado de la tienda observó que el menor se acercó a la zona de juguetes y se apropió de una tarjeta SIM de muy pequeñas dimensiones y que a continuación, el empleado se dirigió al chico y le preguntó por qué se había guardado el objeto en el bolsillo. Según la versión del dependiente, se le explicó a la madre lo que sucedía y que “en ningún momento se pretendió registrar al chico porque se entendió que quienes debían recriminar esta acción eran los padres”. Además, asegura que la madre se enfadó por lo sucedido y que el encargado le dijo que no hacía falta que devolviera lo que el niño sustrajo por no tener valor alguno.
Sin embargo, los denunciantes aseguran que incluso recibieron amenazas del responsable de la tienda, ya en presencia de la Policía, que se personó en el local, y que llevarán al pequeño a un centro de salud para una revisión.



























