Se nos ha ido a casa en este mes de agosto. Lo tenía bien merecido tras una vida en la que nuestro compañero José Muñoz Terrero “Leocadio”. No ha hecho más que trabajar y muchos de esos años los ha dado prestando servicio al pueblo de Dos Hermanas como Policía Local. Ha aguantado a pie firme hasta apurar su última noche de servicio sin escurrir el bulto, como ha hecho toda su vida en los innumerables trabajos por los que ha pasado.
Todos le vamos a recordar siempre infatigable a las puertas del Ayuntamiento, atento y solícito a cuanto ciudadano se acercase a él con demandas, desorientado, con peticiones de ayuda… para todos tenía remedio y solución, cuando no zalamero y galante con las “muchachas” de su edad, que tampoco desaprovechaban la oportunidad de un ratito de palique con tan educado y aparente policía; lo dicho, un buen ejemplo y un espejo en el que mirarse todos cuantos hemos tenido la fortuna de trabajar con él.
Ya no tendremos quien nos ilustre las interminables noches en vela de patrulla por la ciudad con mil y un hechos verídicos, asombrosamente frescos en su prodigiosa memoria, sobre historias de Dos Hermanas, de sus gentes… perdiendo únicamente su credibilidad cuando salía el tema futbolístico, porque ahí Leocadio pierde pie con nuestro Sevilla F.C.
Vaya aquí mi pequeño homenaje y reconocimiento a un amigo, compañero, enorme e infatigable trabajador y un lujo durante tantos años al servicio de los ciudadanos de Dos Hermanas: un abrazo, Leocadio, y disfruta de tu retiro que te lo mereces.






























