Los meses de retrasos se han debido, entre otras causas, al hallazgo de cadáveres junto a la Hacienda de Doña María
Por fin se inauguró, ayer día 1 de marzo, la línea de ferrocarriles que une Sevilla con Jerez de la Frontera, y que en el próximo año se espera que llegue hasta Cádiz. Desde hoy nuestro pueblo cuenta con un medio poderoso de progreso, que permitirá la salida de pasajeros y productos hacia el mar y también hacia Córdoba. Solo en este año de 1860 la línea Sevilla-Jerez prevé transportar a más de 250.000 viajeros.
Tortuoso ha sido el camino para que los habitantes de Dos Hermanas por fin vean pasar las locomotoras Sharp-Stewart con sus columnas de humo. Por diversos problemas con la empresa adjudicataria, las obras se paralizaron en 1855 cuando se llevaban construidos 37 kilómetros . Se retomaron en 1857 y desde entonces han sido tres empresas (dos de ellas francesas) las que han trabajado para su finalización.
Los mayores problemas se dieron durante las inundaciones del otoño de 1858, que obligaron a construir 29 acueductos entre el Salado de Morón y Lebrija. Una de las más importantes obras de ingeniería que se han llevado a cabo se encuentra en nuestro término: el puente sobre el río Guadaíra ha sido realizado sobre cimientos de hormigón de siete metros de profundidad, con estribos de sillería y ladrillo.
La parada de Dos Hermanas queda en el kilómetro 20 del camino de hierro, donde alcanza una altura de 36 metros sobre el nivel del mar. El precio del billete entre Sevilla y nuestro pueblo ha quedado establecido en 5,70 pesetas en 1ª clase, 4,23 en 2ª y 2,70 en 3ª, la mitad de estas tarifas en caso de niños de 3 a 6 años, militares, marinos y guardias civiles.
Sorpresa bajo tierra
Las obras del tren que se llevaron a cabo en el término de Dos Hermanas depararon hace unos meses una sorpresa en los alrededores de la Hacienda de Doña María. Se hallaron los huesos de una multitud de cadáveres, de procedencia todavía desconocida. “Algunos de ellos aparecieron cuidadosamente colocados debajo de una tosca piedra, por lo que se infiere que serían los jefes de sus desgraciados compañeros”.




























