En tal laberinto estoy
metido desde pequeño
que nada de cuanto sueño
luego consiguiendo voy.
Yo desde entonces hasta ahora
sin dejar de caminar
y jornada tras jornada
de lo que es “felicidad”
por más que intente lograr
apenas conseguí nada;
pues mi vida destrozada
nunca la pude arreglar.
Pero como el viejo (olmo)
que se cría abandonado
con lo poco que he logrado
resignado me conformo.
Aunque aquí quiero decir
a los que me han escuchado
que más feliz o amargado
he llegado hasta aquí.
Y puesto que aquí he llegado
yo no sé ¿por qué me quejo?
si eso de llegar a viejo
ya es un triunfo logrado.
Manuel Acejo Pulido es miembro del Grupo poético Ánfora.



























