El viernes se celebró en La Oliva la mesa redonda de ONG y bolsas de caridad
José Luis Pelayo, de la ONG 'Andalucía por un mundo nuevo' resume con esta frase el esfuer-
zo de las ONG y otras entidades sin ánimo de lucro que trabajan dentro y fuera de España. La cuarta edición de la jornada de mesas redondas sobre caridad, organizada por la bolsa de caridad de la Hermandad de la Santa Cruz reunió el viernes en la parroquia de La Oliva a integrantes de varias ONG y otras organizaciones dedicadas a extender la labor de la caridad dentro y fuera de nuestras fronteras.
“Después de 32 años yendo a África he visto que no se ha avanzado nada. Las ONG son parchear, no son la solución; la solución la tienen los grandes países, las multinacionales, pero a lo mejor no interesa, tiene que haber un tercer mundo pobre para que haya un primer mundo rico”. Pelayo dedica su tiempo libre a ayudar a los malawianos a recuperar la vista. La desnutrición que sufren en Malawi les provoca cataratas a edades muy tempranas. En 10 días un equipo de ópticos y oftalmólogos españoles opera en un pequeño 'hospital' a unas 70 personas.
El último proyecto que Pelayo hace público es la construcción de un sistema de regadío junto a una escuela de agricultura y ganadería que se postula como la mejor forma de erradicar la hambruna. Es un proyecto que se ha puesto en marcha “con mucha “ilusión”.
África
La labor de la ONG de Pelayo es una pequeña ayuda en un continente desolado por las guerras, las hambrunas y la epidemia global del SIDA. De África también sabe mucho Sor María Victoria, que lleva prácticamente toda su vida como misionera en Madagascar. En su representación, un grupo de antiguas alumnas llevó hasta el salón parroquial una foto de un niño malgache detrás de la cual hay una historia. El pequeño agarraba entre sus manos un pequeño trozo de carne, probablemente una de las pocas ocasiones en las que tendría la oportunidad de comerla, por lo que se la quería guardar para sí. Estas antiguas alumnas llevan 30 años ayudando al país africano motivadas por el ejemplo de Sor María Victoria, quien destina hasta el último céntimo de euro que le llega a la ayuda en Madagascar, ya sea con el envío de contenedores o el apadrinamiento de niños.
Contenedores
Además de trabajar sobre el terreno, el envío de contenedores con alimentos y ropa es fundamental para hacer llegar toda la ayuda que se recoge desde Dos Hermanas, labor que desempeña la ONG Nazarena por la esperanza desde hace cuatro años. En algunos círculos se la conoce como la ONG del Ayuntamiento, algo a lo que Juan Bando, su presidente, contesta diciendo que “mientras sirva nuestra ayuda, bienvenida sea”. Entre las actividades por las que es más conocida esta ONG están el apadrinamiento de niños y el envío de contenedores a Perú, a la zona de Guacho, afectada todavía hoy por el terremoto que sacudió el país andino hace unos meses. En 20 días, un nuevo contenedor partirá hacia Perú, cargado también con aceitunas, tan comunes aquí y un auténtico manjar calórico para los peruanos que viven a la interperie mientras reconstruyen sus viviendas. El envío de un contenedor puede costar unos 5.000 euros, pero en su interior viajan al menos 30.000 euros de comida y enseres.
Asesoría jurídica
Manolo Ballesta coordina la asesoría jurídica de Cáritas en Dos Hermanas, un trabajo cercano a los inmigrantes que viven en nuestra ciudad. Desde que se puso en marcha este servicio para los inmigrantes, para que no tuvieran que desplazarse hasta Sevilla, ha atendido unas 34 consultas, principalmente relacionadas con los permisos de residencia, órdenes de expulsión y reagrupaciones familiares. Ballesta define esta labor como un proyecto ambicioso, en el que atiende en la medida de lo posible a todo aquel que lo ha necesitado.
Cada entidad, con su visión particular de su labor diaria, aporta un granito de arena para hacer de este mundo un lugar más justo.
Bolsa de caridad
La labor de Juani Chamorro, al frente de la bolsa de caridad de la Hermandad de la Santa Cruz, aunque rehusando cualquier protagonismo y delegando el trbajo de sus compañeros, fue elogiada por todos los asistentes, en especial por Manolo Ballesta, que rememoró con unas palabras el momento en que la conoció en las dependencias de la bolsa de caridad. Un lugar “lleno de amor, que se respiraba”.



























