Ya está en marcha en la planta de envases y a final de año estará en la orgánica
Seguramente la mayoría de la población desconoce dónde va toda la basura que se genera en la ciudad de Dos Hermanas. Su fin es una planta de reciclaje y compostaje, Montemarta Cónica, ubicada en el término municipal de Alcalá de Guadaíra, a la que llegan todos los residuos de los municipios integrantes de la Mancomunidad de los Alcores y del Bajo Guadalquivir, así como Sevilla capital. Allí se trabajan tanto los residuos sólidos orgánicos como los envases depositados en sus contenedores de reciclaje. Los primeros son tratados en una planta que los fermenta y fabrica compost o abono con uso agrícola. Los envases son tratados en una planta que los separa, según su forma, los clasifica, según el tipo de envases, y los embala con destino a las distintas plantas de reciclaje.
Es en este proceso, donde Montemarta ha llevado a cabo un satisfactorio proceso de modernización desde comienzos de 2007 con la introducción de la automatización en el sistema de tratamiento de los envases. Concretamente se ha introducido un nuevo separador balístico al comienzo del proceso que separa los envases rodantes(redondos) de los planares(planos) y tres separadores ópticos de control distribuidos por la cadena que logran clasificar, con una gran precisión, mediante un rayo de luz y un sistema de aire comprimido los tipos de envases seleccionados. Esta modernización ha provocado, en palabras de Ignacio Camuña, jefe del departamento medioambiental, “una mejor calidad en el proceso de separación, con un 80 por ciento de eficacia, y un mayor aprovechamiento del material”.
Tras recibir la mercancía en la playa de la planta, una media de ocho toneladas anuales, el proceso se inicia con la rotura de las bolsas y un primer control para evitar que se cuelen en la cadena elementos impropios, los que no son envases, que no deberían estar allí. Posteriormente los separadores balísticos disgregan los rodantes de los planares y luego estos se van clasificando en un sistema cada vez más mecanizado, según su tipología: los pet o botellas de plástico, PAD (polietileno de alta densidad) y los PBD (los de baja densidad) los férricos, acero o aluminio (latas) y los tetra brick. Todos ellos terminan su proceso aprensados en unas balas que se destinan, tras un último control visual, a las plantas de reciclaje.
Tras la automatización de la planta de envases, se trabaja para que a final de año se efectúe la remodelación de la planta de residuos sólidos.
Reciclaje de escombros
Mientras tanto, acaba de entrar en funcionamiento, tras un periodo de prueba, un nuevo sistema de reciclaje de los escombros procedentes de las cubas de obra. Se trata de una máquina Tromel que clasifica y convierte los escombros en tierra aprovechable para caminos y otros de granimetría media para la red de drenaje, además de contar con varias cubas para los férricos.



























