A los 22 años murió ayer en Marruecos el soldado nazareno, Antonio Sánchez Chacón. A pesar de haber estado en peligrosos frentes de batalla desde que llegó a Ceuta en abril de 1913, nuestro paisano había salido airoso de todos los combates. Ayer, mientras se encontraba al mando de seis soldados dando de beber a unos mulos cerca del acuartelamiento de Rincón de Medik, se entabló un combate en el que facilitó la huida de sus hombres y resultó muerto tras más de una hora. Es el segundo nazareno caído en la Guerra de Africa tras José Fornet.




























