CTV ha querido hacer un homenaje a los presos del Canal
El Colectivo de Teatro Vistazul estrenó el sábado, en el Teatro Municipal, la obra El Canal, dedicada a los presos políticos durante la Guerra Civil Española que construyeron el Canal del Bajo Guadalquivir. Durante las dos horas que duró la representación se fueron desgranando momentos e historias personales de los presos y sus familias, que vivieron la represión durante los primeros años de la guerra y la dictadura.
La guerra en canciones
Si un elemento es importante para el montaje teatral que ha ideado Antonio Morillas, director y guionista de esta obra de teatro, es la música. Los personajes de Lola (Lola Páez) y Marcos (Marcos Peñalosa), son los encargados de ir desgranando canciones típicas de la época del bando republicano, himnos que marcaron todo un momento histórico.
También la nieta narradora (Nerea del Campo) tiene un papel relevante, con varias interpretaciones de canciones de Pepe Suero dedicadas a los campos de trabajo y a los presos del canal.
Narradores emotivos
Las escenas que se van contando durante la obra son fruto de los dos narradores, un familiar de uno de los presos y su nieta, a quien se le van relatando los hechos desde las elecciones del 14 de abril de 1936, en las que fue elegido presidente Manuel Azaña.
Cada una de las preguntas de la nieta narradora es contestada por el abuelo (Antonio Morillas), e interpretada en otro espacio de la escena por el resto de actores. Trabajadores y mujeres relatan la muerte de Federico García Lorca en Granada, y escenifican los bombardeos, la vida en las trincheras, la división dentro de las propias familias por uno y otro bando, la entrada de los nacionales en Madrid y el fin de la guerra, con el sonido real de la radio con el famoso “Cautivo y desarmado el ejército rojo”.
Mucha emoción fue la nota predominante en este relato, que se complementó con una proyección de fotografías en las que se podían apreciar los inicios de la Guerra Civil, así como la construcción del Canal del Bajo Guadalquivir por parte de los presos políticos.
Público entregado
Destacaron en esta representación la escenografía, bien resuelta con muy pocos elementos, así como el vestuario y el atrezzo, fieles a la época en la que está ambientada la obra.
El público estuvo, durante las dos horas de representación, entregado a todo lo que sucedía en el escenario, aplaudiendo de forma efusiva cada vez que se interpretaba una canción. Uno de esos momentos álgidos fue el recitado del poema de Antonio Machado dedicado a la muerte de Lorca, Que fue en Granada, que luego fue cantado por Nerea del Campo.
La emoción fue patente todo el tiempo, incluso con gritos desde el patio de butacas, integrado por algunos de los descendientes de aquellos presos del Canal. Al término de la función, a instancias del director de la compañía, Antonio Morillas, el público terminó cantando La Internacional.



























