Los comerciantes apelan a la especialización y un trato más personal
El comercio local es el más cercano, aunque a veces nos pase desapercibido. Es, además, el motor de la economía de una ciudad y el que genera mayor bolsa de empleo. Pero a veces, los comerciantes locales se encuentran con dificultades y problemas para el desarrollo normal de su trabajo.
Las asociaciones de comerciantes de Dos Hermanas hacen una radiografía de cómo es la situación actual del comercio nazareno. Vicente Jiménez, presidente de Asocentro, María Dolores Troncoso, presidenta de Las Avenidas, y José Ojeda, presidente de San Sebastián, hacen un repaso por las ventajas e inconvenientes de ser propietario de un pequeño negocio en Dos Hermanas en la actualidad.
Tráfico y aparcamiento
Una de las principales reivindicaciones en la que todos coinciden es, sin duda, el tráfico y la falta de aparcamientos. “Hoy en día la gente quiere llegar a la puerta del comercio en su coche y eso satura cualquier zona comercial”, dice Vicente, aunque es un sentir general. En el caso del centro “son necesarias, por ejemplo, la zona azul, una buena regulación de la carga y descarga y más aparcamiento en superficie”, dice el presidente de Asocentro. “Claro que hace falta más aparcamiento, incluso para nosotros, que tenemos el subterráneo del mercado. Nosotros estamos estudiando un subterráneo detrás del colegio Sagrada Familia, en un solar que hay, sobre todo después de la peatonalización de la calle San Sebastián”, argumenta José Ojeda. En Las Avenidas el problema es casi el mismo. “Nosotros hemos pedido que se estudie la posibilidad de hacer aparcamientos subterráneos en la Plaza de España y en la zona de la calle Isbilya, porque parece mentira, pero faltan aparcamientos”, corrobora María Dolores Troncosa, presidenta de la asociación. “A estos problemas se nos unen a nosotros, por ejemplo, la suciedad de las calles y los excrementos de paloma, que están acabando con la limpieza en las aceras”.
Para solucionar estos inconvenientes los comerciantes coinciden en la necesidad de una buena red de transporte público. “Es imprescindible que exista una buena red de transporte público para paliar la falta de aparcamiento, a ser posible que estuviesen financiados por el Ayuntamiento, para que se gasten el dinero en fomentar la cultura del transporte público en su pueblo”, dice José Ojeda. Por su parte, desde Asocentro se insiste en esta idea: “los clientes vendrían más al centro si tuviesen un microbús o un autobús que tuviese paradas cercanas a los comercios de las calles Antonia Díaz y Santa María Magdalena, por ejemplo, que son las calles comerciales por excelencia”, según afirma Francisco Perea, miembro de la asociación.
El centro se muere
Tanto Asocentro como la Asociación de San Sebastián plantean un problema común, la despoblación que se está dando en el centro de la ciudad, con el envejecimiento de la población y la construcción de nuevos núcleos de viviendas en las afueras. “En las calles tradicionales de compras se han cerrado locales y algunos no se han reabierto en más de un año”, explica Vicente Jiménez, “y si a eso le unimos la falta de transporte público, tenemos que los habitantes de los nuevos núcleos de población no pueden acceder al centro para hacer sus compras, con lo cual el centro se queda desprotegido frente a las grandes superficies comerciales, sobre todo, ya que tienen fácil acceso y están en zonas demasiado cercanas al centro”. “En las afueras hay más vida”, confirma José Ojeda, “el centro se está quedando viejo. Cuando pasa la hora de cierre de los comercios, el centro se muere. No existe oferta de ocio que atraiga a los clientes y tampoco somos una ciudad con oferta monumental explícita que atraiga al turista, al menos no en el centro”.
“Las grandes bazas del comercio local son la especialización, la profesionalidad y la atención personalizada”, cuenta María Dolores Troncoso. “Los clientes deberían darse cuenta de que las personas que atienden los pequeños comercios saben de qué hablan, están especializados en su producto, cosa que no sucede en las grandes superficies”. “La competencia es muy grande, sobre en los últimos años. Antes no existían más que unas pocas tiendas de cada cosa, pero ahora las cifras hablan. ¿Cuántas tiendas de telefonía, por ejemplo, hay en una misma calle?”, dice José Ojeda.
“Faltan, eso sí, comercios de los llamados locomotora, grandes firmas y franquicias que se instalen en el centro y tiren del comercio local en estas zonas. Pero los alquileres también son caros, por la especulación urbanística, y no les compensa. Así podríamos competir con las grandes superficies”, comenta Francisco Perea, de Asocentro.
Algo en lo que coincide plenamente el presidente de San Sebastián y añade: “y a eso hay que sumarle que el 40 por ciento de los nazarenos compran en Sevilla”.
Balance
A pesar de todas estas reivindicaciones, los comerciantes insisten en que el comercio tradicional “no está boyante, pero ahí estamos”, dice Vicente Jiménez. “Al comercio local le quedan muchos años de vida, pero no puede quedarse dormido”, según José Ojeda. Para María Dolores Troncoso “los clientes deben darse cuenta del valor del comercio local”. Aunque todos coinciden en que la campaña de Navidad ha sido más floja que el año pasado, en la calle San Sebastián “ha sido un éxito rotundo, por la peatonalización y por la inversión que hemos hecho en actividades lúdicas. Se veía mucha gente por la calle”, según Ojeda.
Los comerciantes hacen también autocrítica y piensan que la renovación y la adaptación a las nuevas necesidades son importantes. Las asociaciones de comerciantes, por su parte, hacen todo lo que está en su mano para revitalizar el comercio tradicional que, a grandes rasgos, es tarea de todos.



























