Una nueva imagen de Antonio Luis Troya Román ha viajado a Latinoamérica. La obra ha sido realizada con destino a la Ciudad de México, para la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Está pendiente de bendición y de tener advocación.
El imaginero de Dos Hermanas ha concluido una virgen dolorosa de candelero para vestir, una imagen tallada en madera de cedro y policromada al óleo mediante técnicas tradicionales de la imaginería sacra española.
Según explica su autor, «el rostro muestra expresión compungida, con cejas levemente fruncidas y labios entreabiertos, transmitiendo recogimiento, dolor contenido y profunda espiritualidad, en clara alusión al sufrimiento de la Virgen durante la Pasión de Cristo«.
Los ojos de cristal, ligeramente humedecidos, así como las lágrimas aplicadas, «acentúan el realismo y el dramatismo característico de la iconografía dolorosa mariana», apunta Antonio Luis.
Se trata de una imagen de candelero concebida para vestir, según la tradición hispana, destinada al culto y a la devoción, permitiendo la colocación de vestiduras textiles y aderezos propios de las dolorosas procesionales.
Con esta dolorosa, ya son una treintena de imágenes que Antonio Luis Troya Román ha tallado para Latinoamérica, ya que, hasta la fecha, tiene obras en Panamá, Estados Unidos, México,Uruguay o Argentina.




























