El director clínico de la Clínica Implantsite ha completado con éxito su misión humanitaria para llevar salud dental gratuita a Pucacaca y Tarapoto, comunidades de Perú con acceso limitado a servicios odontológicos. Hacía 17 años que Francisco José Carrero Ramírez no hacía una de estas misiones en latinoamérica y ha vuelto para quedarse de la mano de la Ong Odontólogos sin Frontera, de la que es embajador en España.
Desde mediados de julio y hasta mediados del mes de agosto, un total de 21 personas, entre odontólogos y estudiantes de odontología, se desplazaron a Perú en dos expediciones. Todos ellos volaron de Madrid a Lima y desde la capital de Perú a Tarapoto en otro vuelo de una hora de duración. A partir de este punto, el desplazamiento era por autobús.
Fran Carrero participó en la segunda comitiva, del día 1 al 15 de agosto, coordinando el equipo “en una clínica improvisada que se montó en un espacio cedido por la asociación ABOFOA en el Centro de Recuperación de la Selva en Pucacaca, un poblado de unos 3.000 habitantes”. Allí, nos cuenta, “trabajábamos de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 19:00 horas, con un descanso para el almuerzo, aunque los horarios al final terminaban prolongándose”.

Más de 900 pacientes y más de 2.000 tratamientos
Durante este mes, explica el director de la Clínica Implantsite, “se han atendido a 946 pacientes, una media de 60 al día, realizando más de 2.000 tratamientos”. Lo que más se realizaron, prosigue, “fueron extracciones de urgencia y empastes, atendiendo a muchos niños y niñas”. Además, como novedad, gracias a la colaboración de la asociación Sueño Loco de Álex Gozzer, “se implantaron 10 prótesis”.
Todo esto ha sido posible, en parte, a la campaña de recaudación de fondos puesta en marcha por la Clínica Implantsite de Dos Hermanas y que logró acumular unos 2.000 euros.
Al ser un pueblo, centrado en el cultivo del coco y del cacao, que no suele tener acceso a este servicio, fue esta asociación la que se encargó de difundir el proyecto entre poblaciones limítrofes, como Picota, Shimbayo o Cedropampa, que se desplazaba cada día a este hospital odontológico improvisado, bien andando o en motocarro.
Fran recuerda un caso que le llegó especialmente, “una chica con diversidad funcional a la que le pusimos una de las 10 prótesis y que nos abrazó llorando y diciéndonos que le habíamos cambiado la vida”. Al parecer, explica, “la falta de dientes en su dentadura estaba siendo motivo de mofa”, por lo que “para nosotros fue muy gratificante ayudar a una persona con tan poco”.
Además de esta labor asistencial, también se llevaron a cabo en la zona campañas de concienciación y prevención en materia de higiene y salud bucodental.

Mirando al futuro
Según estimaciones de este odontólogo, “la idea es que con dos o tres años más se quede la población atendida en su salud bucodental y poder actuar en otras zonas”. Por lo que Francisco José Carrero Ramírez ya piensa en la misión humanitaria del año 2026. El plan es ir mejorando el operativo, “consiguiendo más apoyo a través de la Ong Odontólogos sin Frontera para las personas voluntarias que acuden a este proyecto, en lo que al pasaje o estancia se refiere”.
Para ello, Fran quiere registrar la asociación en Dos Hermanas y buscar apoyo de instituciones, tanto del Ayuntamiento como de la Junta de Andalucía e, incluso, de la Universidad de Sevilla. Para ello, confiesa, “quiero dedicarle más tiempo al proyecto y moverlo más, ya que he vuelto con más fuerza y el año próximo estaré todo el mes de agosto con esta misión en Perú.
Integración en la zona
El equipo de odontólogos se integró en la vida local, la mayoría pernoctando en las viviendas de habitantes de la zona. Según nos cuenta Fran, “hacíamos tres comidas al día, con un menú a base de arroz, papa y pollo”. A veces, añade, “nos sorprendían con algo de fruta” y la bebida “era agua, un bien muy preciado”, aunque, en ocasiones, “nos regalaban cebada o chicha morada, como refrigerios típicos peruanos”. El tema del aseo era complejo, recuerda, “porque no hay agua corriente ni baños, por lo que improvisábamos diariamente.

































