El día 15 de septiembre será una fecha que no olvidaremos. Desde aquel día cuántas veces nos habremos preguntado ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Y por qué él? Y seguimos sin encontrar respuesta. Tu vida se fue y con ella parte de las nuestras, porque tú, Isaac, nos las llenastes con tus sonrisas, con tus besos, con tu cariño. Al marcharte nos dejas un vacío difícil de llenar, pero que llenamos cuando recordamos los momentos que cada uno pasa contigo. Es difícil de entender cómo un corazón tan grande pudo fallar, tan lleno de vida, de alegría. Desde donde estés, quiero que sepas que nunca te olvidaremos, porque tú, Isaac Román Castillo, vivirás siempre en nuestros corazones. De ti nos tiene que quedar tu cariño, tu fuerza, pero sobre todo tus ganas de vivir. Gracias por ser como fuiste. Descansa en paz.






























