Una vez culminado sus cultos del mes de septiembre, la Hermandad de Oración procedió el pasado lunes, día 15, a la retirada del culto de Ntra. Madre y Señora de los Dolores. Fue trasladada al taller de Laura Pérez Meléndez, donde se someterá a un proceso de restauración, según se aprobó en cabildo general extraordinario.
La retirada se produjo después de que la Virgen estuviera expuesta a la devoción de sus fieles en besamano en la Parroquia de Santa Mª Magdalena.
Previamente, antes de su partida a este proceso de restauración, su camarera de honor, Angustias Ruiz Martín, ha tenido a bien hacer entrega a la Santísima Virgen de una mantilla negra bordada a mano por ella misma, ofrecida con profundo cariño y devoción.
Con la retirada al culto se ponía fin a los cultos de esta dolorosa en el mes de septiembre, con la celebración del solemne Triduo y la solemne Función en la Parroquia de Santa María Magdalena.




























