Los párrocos de Sta. María Magdalena en el siglo XX (II)

0
42

Retomamos la nómina de párrocos de la iglesia de Santa María Magdalena de nuestra ciudad, ahora centrándonos en los años centrales de la pasada centuria.

39 DOCTOR MANUEL GARCÍA MARTÍN. Cura párroco de la iglesia de Santa María Magdalena [1926-1950].

Nació en la localidad sevillana de Montellano en 1855. Doctor en Teología, por Real Orden de 9 de junio de 1926 (a propuesta del cardenal Eustaquio Ilundáin) fue nombrado uno de los párrocos propios de la iglesia de Santa María Magdalena. Pronto puso interés por remediar los problemas que afectaban a la villa.

- Publicidad -

Así, en 1930, formó parte de una comisión presidida por el alcalde Fernando Rivas, que tenía como objetivo gestionar la reapertura de la fábrica de tejidos de yute, cerrada desde el grave incendio de 1927. Como párroco le tocó vivir los difíciles años de la República y la quema de la parroquia en julio de 1936, impulsando el proyecto de reconstrucción del templo.

Por esas fechas, su salud estaba algo resentida, por lo que el 6 de septiembre de 1937 pidió licencia para ausentarse de la parroquia durante cincuenta días, «para descansar, por prescripción facultativa».

Aquellos días los pasó en la localidad abulense de Arenas de San Pedro, junto a unos familiares, haciéndose cargo de la parroquia el coadjutor don Emilio Álvarez.

Asimismo, su figura estuvo envuelta en alguna que otra polémica, sobre todo relacionada con el conocido «Almacén del Cura», almacén de aceitunas que, según parece, él mismo adquirió, ubicado en la calle Luis de Ybarra (actual avenida de Andalucía).

Vivió en la casa rectoral y en el número 26 de la calle Antonia Díaz. Falleció el 12 de septiembre de 1950, siendo enterrado en el cementerio de San Pedro de esta villa. Justo siete años más tarde, la hermandad de Valme, a propuesta de un hermano cuya identidad se ocultó bajo el nombre de «Gonzalo Nazareno», acordó gestionar el traslado de los restos del antiguo párroco desde el camposanto nazareno hasta la capilla de San José de la iglesia de Santa María Magdalena.

Sin embargo, dicho traslado no se verificó hasta el 18 de marzo de 1981, siendo párroco don Valeriano Carrero.

40 JOSÉ TOSCANO GARCÍA. Cura párroco de la iglesia de Santa María Magdalena [1950-1951]

Nacido en Dos-Hermanas el 7 de enero de 1874, era el primero de los diez hijos habidos en el matrimonio formado por los nazarenos Agustín López Rivas (1846-1898), que llegó a ser concejal en el consistorio nazareno, y de Dolores Doval Cózar (1847-¿?).

Tuvo cinco hermanos que terminaron viviendo en nuestra ciudad: Amalia (1843-1915), José María (1854-1915), el presbítero don Sebastián (1861-¿?), Francisco (1865-¿?) y Mateo Romero Montes (1869-¿?). Llegó a Dos-Hermanas a principios de 1886, para ocupar el cargo de cura ecónomo de la parroquia. Andado el tiempo, residiría en la casa rectoral, que entonces ocupaba el número 3 de la calle Conde de Ibarra (Real de Utrera).

Su padre pertenecía a una destacada familia de la villa, los Varela, que ocupó la alcaldía de la villa en varias ocasiones en el siglo XIX. El 7 de octubre de 1900 cantó su primera misa en la iglesia de Santa María Magdalena, interviniendo en esa celebración el presbítero nazareno don Rafael Rodríguez García. Antes de recalar en nuestra villa fue teniente de cura y coadjutor de la parroquia de San Nicolás de Sevilla (1900-1911). Durante su estancia en la capital, residió en el número 21 de la calle Puerta de la Carne, con sus hermanos María, Adela y José López Doval. Después fue coadjutor de la iglesia de la Magdalena de Dos-Hermanas (1911-1920) y, a la muerte de don Antonio Romero Montes, se hizo cargo de la parroquia nazarena (1920-1926). Tras su paso por Dos-Hermanas, fue párroco de Villanueva del Ariscal (1926-1936) y párroco de Santiago el Mayor de Utrera (1936-1953), además de arcipreste de esa última ciudad. Allí celebraría sus bodas de oro sacerdotales con una misa el 7 de octubre de 1950, participando en la misma el doctor Francisco Javier Alert Solá, canónigo magistral de la Catedral de Sevilla. Finalmente, falleció en Utrera el 12 de abril de 1953.

Foto del Mes
Curiosa fotografía tomada en los años finales de la década de 1950 y que muestra el aspecto que presentaba la entonces llamada «Cruz de los Caídos» (hoy «Cruz de la Fraternidad»).
Realizada en 1938, dentro del proyecto de reforma y reorganización de la principal plaza de la población, en pleno de 26 de diciembre de 1979 se acordó, entre otras cosas, eliminar la simbología franquista y las lápidas con los nombres de los caídos en la guerra del bando nacional. Al mismo tiempo, se añadieron otras lápidas elaboradas en el taller del marmolista Espada, con poemas de Miguel Hernández, Antonio Machado y Vicente Aleixandre. Tras esta remodelación, el monumento volvió a ser inaugurado en octubre de 1983. En el lugar del edificio que se ve al fondo, estuvo a mediados del siglo XIX la taberna de Juan Miguel Rubio-Barbero, una de las tabernas más importantes del pueblo en aquella centuria.

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí