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El año 2020 iba a ser muy especial para este grupo de cofrades que iba a vivir una Semana Santa de estreno en las diferentes facetas de los cortejos procesionales. Pero el destino hizo de las suyas y nadie esperaba que una pandemia le diese literalmente la vuelta al mundo, alterando sus planes.

Dos años después, todos ellos se han encontrado en esa misma tesitura, en una Semana Santa que está siendo doblemente especial y emotiva. Por una parte, por poder volver a procesionar por las calles de Dos Hermanas y, por otra, por poder cumplir su sueño

Nuevo costalero

Alejandro Carrasco está cumpliendo en este 2022 el anhelo que no pudo llevar a cabo en 2020 al llegar a la mayoría de edad. En aquel momento, con 18 años, iba a ser su estreno como costalero del Misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén, con los ensayos ya iniciados. Pero, la irrupción de la Covid-19 truncó sus expectativas.

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Ahora, con 20 años, Alejandro ha cumplido ese deseo de sacar a la calle al Cristo de la Borriquita, tras dos años de espera. Además, el Miércoles Santo, también se estrenará bajo las trabajaderas del Misterio de Oración. Por lo que será «una Semana Santa diferente, doblemente ilusionado por poder salir por fin como costalero».

Alejandro salía desde niño de nazareno en La Borriquita y tenía en su padre, costalero del palio de La Estrella, un referente. A él, nos cuenta, «lo acompañaba en los ensayos», y tanto él, como su primo Carlos, también costalero, «me han dado consejos para evitar daños y lesiones».

Manigueta de Pasión

Esta Semana Santa se presentaba muy especial también para Silvia Vázquez Guisado. Esta vecina de Las Portadas, nazarena de la Hermandad de Pasión «desde que nací, por vinculación familiar», iba a cumplir el sueño este Martes Santo de ser manigueta trasera del Señor.

Para ello, había tenido que esperar dos años, «ya que lo solicité en 2020, me lo concedieron y, finalmente, no pudo ser por la pandemia». Por lo que este 2022 estaba siendo un año muy especial, ya que «he estado más ilusionada por recuperar la normalidad de las procesiones en Semana Santa y por la idea de ir tan cerca del Cristo, como era mi sueño». Aunque, finalmente, por el mal tiempo, tampoco ha podido ser este estreno.

Silvia, además, toca la corneta en la banda de Presentación, como su chico, Adrián Perea Romero, quien, a su vez, es costalero del Cristo de Pasión.

Reencuentro con la corneta

Adrián también está viviendo una Semana Santa diferente, la del reencuentro con sus compañeros de la banda. «Tengo una mezcla de sensaciones muy bonitas, que no tenía desde hace tiempo y estamos todos como niños chicos, mucho más unidos por esta vuelta».

Y en lo personal, este 2022 también será un año que no olvidarán los dos, ya que, como estaba previsto en 2020, pasarán por el altar después del verano. Por ello, ahora sí, «vamos a vivir nuestra última Semana Santa con procesiones como solteros».

Adrián tuvo su estreno tocando la corneta con 18 años por un accidente. Una lesión en la rodilla como futbolista le impidió salir como costalero del Cristo de las Tres Caídas «y un amigo me animó a salir tocando en la banda». Hace cinco años se pasó a la Banda de Presentación al Pueblo en la que sigue en la actualidad.

Además, este joven de 28 años es un emprendedor que se ha puesto al frente de la Papelería San Sebastián, donde la «Semana Santa se vive con mucha intensidad». En su tienda, desde que comienza la Cuaresma, «el incienso y las marchas cofrades no faltan nunca».

Nueva nazarena de Gran Poder

Pilar Muriel también ha tenido que aguardar dos años para poder salir por primera vez como nazarena de Gran Poder. Esta médica está vinculada con esta cofradía por tradición familiar, ya que «mis padres se han ocupado de que esté presente en nuestras vidas». Tras fallecer su padre en 2018, hermano número 5 de Gran Poder, Pilar toma la decisión de salir de nazarena, puesto que su hermano, que salía igualmente de nazareno «está ya también con el Señor».

Los dos hablaban de la estación de penitencia, nos cuenta, «como un sentir tan especial» y, prosigue, «al no tenerlos a ellos entre nosotros, despertó en mí la necesidad de acompañar al Señor y a su madre». Por ello, cuando en 2020 no pudo estrenarse como nazarena y cumplir con este sueño, lo vivió «con sentimientos encontrados de tristeza, pena y, al mismo tiempo, comprendiendo la situación».

Por eso, este 2022 de estreno «lo estoy viviendo con mucha ilusión, ya que pude disfrutar del Vía Crucis Cuaresmal, que organizó el Consejo y que presidió el Señor, así como de los distintos cultos de la hermandad». Además, «poder salir de nazarena me supone una gran alegría porque vestir mi túnica es un deseo anhelado por abrirle paso al Señor y a su Madre, además de hacer oración, teniendo presente a todas las personas que han sufrido en estos años de pandemia».

A punto de terminar su mandato, en noviembre de 2022, Rocío Granados Avilés se estrenó este Domingo de Ramos como hermana mayor de Cautivo durante una estación de penitencia. Fue elegida en julio de 2019 y este debut tendría que haber acontecido un año después, si la pandemia no se hubiera cruzado en el camino.
Este Domingo Ramos ha sido muy especial para Rocío por diferentes motivos, pero, principalmente, «porque ha sido todo nuevo, de estreno, ya que no salimos de la parroquia por obras, sino de la casa hermandad y el cortejo tuvo que formar en el Colegio Maestro José Varela». Por lo que, apunta, «esto ha supuesto mucho trabajo, pero he tenido muchas ganas e ilusión por volver a procesionar y que saliese todo bien».
En estos dos años, asegura la hermana mayor, «lo más importante para la hermandad era que no se perdiera la esperanza, en honor a nuestra Titular». Por ello, «al igual que este año el Señor Cautivo y la Virgen de la Esperanza llegaron a todos los devotos, también ocurrió en 2020 y 2021, haciendo todo lo que era posible, tanto con una estación de penitencia en redes el primer año como con una veneración el segundo».
Rocío Granados Avilés lleva vinculada a la Hermandad de Cautivo «desde que llegó a la Parroquia del Rocío en el año 1980». No fue hasta 2007 cuando «me hice hermana y en 2012 entré en junta de gobierno». En el pensamiento de Rocío nunca ha estado ser hermana mayor, ya que «no me gustan los cargos». Pero, añade, «no le pude decir que no a Jesús y él me está ayudando en mi cometido».

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