los arquellada
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Bien es sabido que Dos-Hermanas careció de familias aristocráticas avecindadas, como sí vemos en otras poblaciones de alrededor, siendo Utrera el ejemplo más preclaro. Sí hubo algunos nobles que pasaban temporadas en nuestra antigua villa, empezando por el propio marqués de Dos-Hermanas. Pero a falta de nobleza titulada, sí existieron varias familias hidalgas (no muchas, en cualquier caso), de las que daremos cumplida cuenta a lo largo de varios artículos. Y empezaremos por la de los Arquellada, que, junto a los Rivas, fue la principal familia hidalga de Dos-Hermanas entre los siglos XVII y XVIII, pues detentó (y patrimonializó) los oficios de escribano público y del cabildo de la villa, lo que mejoraba su condición social.

El origen de esta familia hay que situarlo en el viejo Reino de Jaén, donde una rama de los Arquellada procedente del valle de Valduerga, en la merindad de Trasmiera, se estableció a mediados del siglo XIV. El primer miembro del que se tienen noticias es Pedro de Arquellada ‘El Bueno’, nacido en Úbeda, que participó en la toma de Antequera en 1419 y fue caballero de la Orden de Santiago y su comendador tiempo después. De su matrimonio con Guiomar de Berrio nacieron tres hijos: Alonso Pérez de Arquellada (del que desciende la rama principal de este apellido), Catalina de Arquellada (cuyos descendientes son los condes de Baños, de Barajas y los marqueses de la Torre), y Luis Pérez de Arquellada, de donde proceden los Arquellada de Dos-Hermanas.

En efecto, un tataranieto de este último, Juan de Arquellada, sería el que se estableció en nuestra ciudad en 1636. Hijo de Cristóbal de Arquellada Berrio (escribano público de Jaén en 1607-1616) y de Lucía de Morales, había nacido en la capital jiennense en 1607, formándose como escribano en la oficina de su padre. Pero en la década de 1620 decide abandonar su ciudad natal para establecerse en Sevilla y ahí probar suerte (todavía era Sevilla un importante y próspero centro comercial). En la urbe hispalense tendría más posibilidades de prosperar como escribano que en Jaén. Aquí contrajo matrimonio con Clara de Forca, que le daría siete hijos, fijó su residencia en la collación de la Magdalena y sería recibido como hidalgo por el cabildo hispalense en 1640. En noviembre de 1636 consiguió que el concejo sevillano le nombrase escribano público de Dos-Hermanas, aunque, por diversos avatares, no pudo ejercer el oficio hasta 1644. Sonados fueron los pleitos y conflictos con don Pedro de Pedrosa, señor de la villa desde 1639, que se saldaron con la victoria de Juan de Arquellada. En 1644 fue recibido como hidalgo por el concejo nazareno y a partir de entonces continuaron los roces y problemas con Pedrosa. Harto de tantos sinsabores, afrentas y enfrentamientos, en 1656 deja la titularidad de la escribanía pública de Dos-Hermanas y marcha, muy posiblemente en 1658, a Arcos de la Frontera, donde ejercería como escribano desde 1661 hasta su muerte, acaecida en 1663.

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De todos los hijos que Juan de Arquellada tuvo con Clara de Forca, destacaremos a Francisco José de Arquellada Berrio, que nació en nuestra villa en 1648. Sus años de juventud los pasó en Arcos de la Frontera, regresando a Dos-Hermanas en 1680, aunque no fijó su residencia aquí de manera definitiva hasta dos años más tarde. Contrajo matrimonio con Gracia de Coca, quedando poco después viudo. Con ella tuvo una hija, fallecida a temprana edad, y cuyo nombre desconocemos. Tras enviudar, comenzó una relación con María de la Cueva, con quien tuvo cinco hijos, los dos primeros nacidos antes de que contrajesen matrimonio en Dos-Hermanas en 1692. Francisco José de Arquellada Berrio siguió los pasos de su padre, y también se formó como escribano, siendo escribano público y del cabildo de Dos-Hermanas entre 1683 y 1732. Sus hijos Cristóbal, Juan y Alonso también serían escribanos, aunque solo el último, Alonso Pérez de Arquellada, llegó a ser escribano público, como veremos. No nos vamos a detener demasiado en la extensa biografía de Francisco José de Arquellada por motivos de sobra conocidos. Para ello nos remitimos al libro que dedicamos a los escribanos públicos de la villa, publicado en 2013. Al igual que su padre, fue recibido como hidalgo por el concejo nazareno en 1705 y 1712.

En cuanto a sus hijos, Francisco de Arquellada Berrio (†1744) y Beatriz de Arquellada Berrio, emparentaron con otra destacada familia nazarena, la de los Rodríguez de Rivas. Otro hijo suyo, Cristóbal de Arquellada Berrio, que debía suceder a su padre en la escribanía nazarena, pero finalmente no lo hizo, casaría con Ana Díaz Hidalgo, miembro también de una familia distinguida de la villa, y otros dos, Juan de Arquellada Berrio y Alonso Pérez de Arquellada, permanecieron solteros. Precisamente ese último fue quien, finalmente, sucedió a su padre en la escribanía pública de Dos-Hermanas en 1732.
En la siguiente entrega, continuaremos con la evolución de esta hidalga familia.

Firma de Juan de Arquellada, escribano público y patriarca de la familia.
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