Nuestra historia está llena de pícaros, desde los más populares del Siglo de Oro recreados por nuestros clásicos: Lazarillo de Tormes, Guzmán de Alfarache, Rinconete y Cortadillo o Pedro El Buscón.
Hasta hoy, la picaresca española se ha ido reconvirtiendo maliciosamente hasta llegar a la última generación de golfos y maleantes como: Blesa, Rato, Bárcenas, Correa, Urdangarín; claros ejemplos de una versión malvada de aquellos buscones tarambanas que comparados con estos, eran inocentes criaturas que gozaban de la simpatía popular…
Invoca a Dios, pero no navegues junto a los escollos. Proverbio hindú.






























