El almacenista y exportador de aceitunas Bernardino de Cos, de 50 años, se suicidó ayer en el cementerio San Fernando de Sevilla. Allí llegó a la una de la tarde, dio varios paseos, se situó al pie de la tumba de sus padres, entre las calles Virgen María y San Benigno, y después sacó una pistola y se disparó en la sien. El juez custodia sus “Documentos relativos a mi última voluntad”, entre ellos dos cartas dirigidas a su hermano Jesús y a Eulogio de la Portilla, su cuñado. D.E.P.




























