¡No hay trabajo! eso dicen. Sí hay, lo que pasa es que no te lo traen a casa. En el campo siempre lo encuentras: los caracoles, los espárragos, las aceitunas, las setas… y tantas cosas para entretenerse y ganar dinero honradamente.
¿Cuánto tiempo llevan pidiendo en el periódico distribuidoras y personal para Avon? Yo misma me llevé 14 años llendo todo los días a las Ganchozas andando con dos bolsas vendiendo dicha marca. Entonces hacía manicura, limpieza de cutis, pedicura en peluquerías y a particulares.
Veintitantos años de pinche en en Hospital Virgen del Rocío. Arreglé pescado y lo vendí frito. Trabaje también en el campo. Gracias a Dios sigo aquí. Hasta de pequeñita vendía los cromos para tener manejillo. Siempre digo que hace más el que quiere que el que puede. Yo me río cuando dicen que es ahora cuando la mujer trabaja, como dice Rafael «Qué sabe nadie…»
Cuando salgo a la compra me acuerdo de todos los parados y de todas esas mujeres jóvenes que están por todas partes pidiendo limosna. ¿Cuántas personas mayores como yo cargamos con la compra? ¿Porqué esos parados y paradas que tienen coche no se van a la salida de los supermercados para llevar la compra diaria a las personas que no pueden? Con esa ayuda se puede comer, si cada vez te dan un euro o simplemente la voluntad, se puede sacar un sueldo, conocimientos y buenas amistades. Siempre habrá personas buenas y generosas que te darán más.
¿No cobran 5 ó 6 euros Mercadona y Carrefourt por llevarte la compra?
¿Cuantas personas mayores hay en la calle que no pueden tirar de la compra?
Deseo que todo esto os alumbre a muchos/as.






























