Desde hoy, los nazarenos no pagarán sus impuestos a la Corona, sino al Ducado, que ha invertido tres millones de maravedís
Dos Hermanas es, desde ayer 20 de abril, villa de señorío. Ha dejado de pertenecer a la Corona y ha sido comprada por Fernando Afán de Ribera y Enriquez, III Duque de Alcalá de los Gazules y virrey y capitán general en Nápoles. Desde este momento, los impuestos de los nazarenos irán a engrosar las arcas del ducado, y todo nuestro término queda bajo la jurisdicción del término.
La operación de compra de Dos Hermanas, que ha tardado cinco años en llevarse a cabo, responde a la nueva política exterior del Conde-Duque de Olivares, que necesita dinero urgente para que la corona española, en bancarrota desde hace varios años, pueda sufragar las costosas guerras que Felipe IV mantiene en Flandes y Alemania. La venta de lugares y villas de realengo, como es el caso de Dos Hermanas, está suponiendo una interesante inyección monetaria para la corona.
Cuánto vale Dos Hermanas
Cuando el Duque de Alcalá compra Dos Hermanas no sólo está elevando su notoriedad social y adquiriendo sus ricos campos de olivares, sus pinares, pastos y dehesas, sino que está pagando por algo que no tiene precio: el comercio de sus productos hacia América. La posibilidad de cargar los barcos desde la orilla nazarena del Guadalquivir, evitando así pagar los impuestos y aranceles de la ciudad de Sevilla, es una opción muy sugerente. Sin embargo, todo indica que el precio pagado por el duque ha sido muy bajo y por tanto ventajoso para él: la operación se ha cerrado en 3.626.000 maravedís de plata, que ha pagado a razón de 1.208.666 al contado y el resto a plazos. El interés de la cantidad debitada se ha fijado en un 8%.
Las llaves de la cárcel
Aunque la compra se ha culminado ahora, ha constado de varias fases y ha cumplido todos los protocolos. Cuando el 26 de noviembre de 1631 se reunieron aquí las partes, se mandó que se sustituyesen los escudos de armas reales por los del Duque de Alcalá; en la parroquia se oró y proclamó la nueva posesión y se entregaron las llaves y los libros de la cárcel. El pregonero, Simón de la Cruz, pregonó que los vecinos deben considerar como señor natural al Duque de Alcalá de los Gazules.
Ya lo intentaron otros
El interés por la compra de la villa de Dos Hermanas viene de antiguo. Ya lo intentó precisamente un antecesor de la familia del Duque de Alcalá hace 71 años. En 1564, Fadrique Enriquez de Ribera, presidente del Concejo de las Órdenes y mayordomo del rey, ya había mostrado su deseo de comprar la villa, pero en aquella ocasión, por una serie de imponderables, la venta no llegó a realizarse. También lo intentó en 1627 el propio Conde-Duque de Olivares, Gaspar de Guzmán, que por 8.500 ducados quiso quedarse no solo con Dos Hermanas, sino también con Bormujos, Espartinas, San Juan, Coria, Palomares, La Puebla, Bollullos, Camas, Aznalcóllar y Salteras. No prosperó tal pretensión del Conde-Duque y Dos Hermanas siguió perteneciendo a la Corona. Hasta ayer. El tercer intento de compra acaba de plasmarse: Dos Hermanas pertenece al Ducado de Alcalá.




























