La delegada de Juventud y Cultura, Rosario Sánchez, y la directora de las bibliotecas municipales, María del Carmen Varela, han presentado en rueda de prensa el balance de la última feria del libro, que tras celebrarse en Los Jardines volvía a El Arenal para ofrecer más espacio y un lugar idóneo en el que celebrar actividades de animación; aunque menos comercial por estar algo más alejado del centro. El balance general tras haber analizado los datos de las encuestas y la evaluación de los libreros es positivo, aunque las opiniones de los libreros se tendrán en cuenta para mejorar la próxima edición en la medida de lo posible.
La climatología no acompañó demasiado este año, obligando a suspender algunas actividades de fin de semana, aunque la fecha de celebración no se discute: el 96 por ciento de los encuestados no duda de que la fecha es la más adecuada. Eso sí, algunos libreros proponen acortar la duración a 10 o 15 días, pese a que el público ha visto con agrado la extensión de la feria durante tres semanas. Las ventas se han mantenido en líneas similares a otras ediciones.
Respecto a las actividades lúdicas se ha demandado más animación de calle a lo largo de la feria y que estén menos concentradas en momentos puntuales.
Las grandes revelaciones de la feria han sido el puesto de artesanía y el de chocolate con bizcocho de la ONG Nazarena para la Esperanza.



























