La arcilla, la capilla, la semilla…
qué fácil bulle el verso enamorado
si emerge del recuerdo y del pasado
un legado atracado en nuestra orilla.
Qué buena la noticia del rescate:
otra luz de valor en la acuarela
que lanza el viejo templo –vieja escuela–
entre espuelas de nuevos disparates.
Sólo así se construyen hombres libres:
resarciendo al valor del mal olvido,
superando el desdén con el sentido
de entender qué es progreso sostenible.
Sea pues de enhorabuena verso y glosa
por la honrosa gestión que ya inaugura
nueva cuna de culto a la cultura,
nuevo templo de ejemplo al buen progreso,
nueva espada que usar contra el espeso
rancio peso de otras viejas ataduras…



























