Toda tu boca requiere que la cuides con esmero, porque es una zona muy sensible y se infecta fácilmente. No sólo debes prestar atención a tus dientes, también la lengua y las encías precisan una correcta limpieza, ya que estas últimas son las que garantizan la sujeción de las piezas dentales. Para conservar las encías libres de infecciones y los dientes sanos, blancos y brillantes, es muy importante que mantengas un hábito de higiene bucal tres veces al día.
La importancia de las encías radica en que son un tejido del interior de la boca, que cubre las mandíbulas, protegiendo y ayudando a sujetar los dientes. Si están sanas se reconocen por su color rosado y la firmeza de su tejido que, sin fisuras, rodea los dientes de forma muy ajustada a la altura del esmalte. Por ello, cuando te cepilles los dientes cada día, hazlo suavemente y con un cepillo de filamentos suaves y pasta dentífrica con flúor. Tómate tu tiempo para realizar pequeños movimientos circulares, hacia atrás y adelante, obtendrás mejores resultados.
Si la higiene bucal es inadecuada o insuficiente, pueden aparecer enfermedades como la gingivitis y la periodontitis, infecciones que lastiman las encías y los huesos que sostienen los dientes. Lo malo es que a veces padecemos estas dolencias sin ser conscientes de ello. Tanto es así que, sin saberlo, un 89 por ciento de la población padece gingivitis o la ha padecido anteriormente.
La gingivitis es una de las enfermedades más comunes de las encías, una inflamación de las mismas que presenta síntomas como enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad aguda de las mismas, incluso sangrado espontáneo, y que afortunadamente es reversible con un tratamiento adecuado.
La periodontitis es la fase posterior de la gingivitis y se caracteriza porque se ven afectados todos los tejidos de soporte del diente, la encía dañada se retrae dejando al diente sin soporte pudiendo quedar, en casos graves, el hueso al descubierto. Afortunadamente, a día de hoy existen tratamientos adecuados para prevenir y tratar estas enfermedades, aunque los casos más graves, como la periodontitis, no sean completamente reversibles. En cualquier caso, acudir siempre al dentista.



























