Ciudad, prisa y asfalto son colores
que dan gris al pincel de la rutina
aportando al cartel de la retina
un plantel cada vez con menos flores.
Así son gobernados los olores,
las formas, las esencias, las resinas,
las calles, las plazuelas, las esquinas,
los columpios, espacios y verdores.
Aun así, hay ciudades que generan
belleza aprovechando un sobresalto;
preñándose de luz por baluarte:
así nuestras rotondas se superan
alquitranando en flores un asfalto;
lanzando entre colores, ¡puro arte!



























